Jean Cocteau, poeta-viajero y hombre polifacético, estrechamente ligado al mundo de las artes y de los movimientos vanguardistas de las primeras décadas del siglo xx, nos brinda en esta obra las impresiones y experiencias de su estancia en tierras españolas, con un acercamiento al mundo taurino desde el punto de vista del europeo de los años 50. En este viaje, se revela como un guía visionario que sabe, a simple vista y con una frase, despejar la realidad profunda de las ciudades, los pueblos, la gente.
Las descripciones de Cocteau de los barrios de Sevilla, sus gentes, los tercios de la Feria, son fragmentos literarios que pasan desde ahora a formar parte de esas valiosas contribuciones que autores como Hemingway u Orson Welles dedicaron a la singularidad española.
Ficha técnica
Traductor: David Villanueva
Editorial: Demipage
ISBN: 9788493526986
Idioma: Castellano
Número de páginas: 144
Tiempo de lectura:
3h 21m
Encuadernación: Tapa blanda
Fecha de lanzamiento: 01/01/2009
Año de edición: 2009
Plaza de edición: Madrid
Colección:
Narrativa
Narrativa
Serie/Saga: Narrativa francesa
Alto: 20.5 cm
Ancho: 14.0 cm
Especificaciones del producto
Escrito por Jean Cocteau
Jean Cocteau (Seine-et-Oisc, 1889 París, 1963) fue una de las figuras principales de la cultura francesa del siglo XX. Se expresó sobre todo como escritor, pero sus inquietudes nunca se vieron satisfechas con una sola actividad, ni tampoco con un único estilo. Brillantísimo polímata y genuino camaleón, Cocteau fue transitando desde sus comienzos románticos hacia el experimentalismo de una literatura que se quería la respuesta adecuada al cubismo pictórico. De un modo u otro, el francés siempre se situaba en primera fila de lo que podía considerarse la vanguardia, cuando no era su propia obra la que generaba esa actitud de avanzadilla estética. Se aprecia en su labor poética el encandilamiento con la palabra y su sonoridad: Poésies (1920), Opéra (1927), Clair-Obscur (1954). Pero si su dimensión poética puede acaso denotar un cierto gusto por el refinamiento extremado, no ocurre lo mismo con sus novelas, como Le Potomak (1919), Thomas limposteur (1923) y, muy especialmente, Les enfants terribles (1929). La relación con el teatro dio otro tipo de obras, dramas, argumentos de ballet, libretos de ópera... Cocteau colaboró de una u otra forma con varios de los compositores más grandes de su época: Satie, Poulenc, Stravinski. Como autor de dramas, sus obras que más huella han dejado en el teatro moderno son, probablemente, Les parents terribles (1938) y Les monstres sacrés (1940). Como cineasta, su filmografía es fecunda en ideas e influencias, y al menos dos de sus películas se alzan como auténticos clásicos: La belle et la béte (1945) y Orphée (1949).