Stoker es un claro ejemplo del autor absolutamente ensombrecido por su propio personaje. Se debe al gran impacto de Drácula (1897) y a su infinidad de versiones, que posea un perfil mejor delimitado el siniestro conde transilvano que el aplicado escritor dublinés. La Joya de las Siete Estrellas es una novela de terror más sugerente que truculenta. En un ambiente claustrofóbico, donde sólo se respira muerte, el abogado Malcolm Ross vivirá una mórbida historia de amor con la hija del egiptólogo Trelawny. Momias, resurrecciones, reencarnaciones y un par de gatos serán otros tantos elementos de un relato tan atípico como inquietante. La Joya de las Siete Estrellas fue adaptada al cine en dos ocasiones: De la primera resultó una clásica producción inglesa, titulada Sangre en la tumba de la momia (1972). El Despertar (1980), protagonizada por Charlton Heston, fue la segunda versión. El arte de Stoker fascinó al propio Oscar Wilde y, aunque el peso de Drácula ensombreciera el resto de su producción fantástica, La Joya de las Siete Estrellas cuenta con un nutrido grupo de seguidores.
Bram Stoker, nacido en 1847, estudió en el Trinity College y sintió tempranamente afición por el periodismo. Sus labores en este terreno las alteró con un gris puesto de funcionario, hasta que conoció al comediante Henry Irving. Abandonand...
Ficha técnica
Traductor: Carlos Duran
Editorial: Montesinos Editor, S.A.
ISBN: 9788476390542
Número de páginas: 216
Encuadernación: Tapa blanda
Año de edición: 2009
Plaza de edición: Barcelona
Colección:
13/20
13/20
Alto: 21.5 cm
Ancho: 14.0 cm
Especificaciones del producto
Escrito por Bram Stoker
Bram Stoker, seudónimo de Abraham Stoker, fue escritor y crítico teatral. Se licenció con honores en Matemáticas y Ciencias. En 1876 se marchó como secretario y representante del actor inglés sir Henry Irving, con quien dirigió el Lyceum Theatre de Londres. Fue socio del actor hasta que éste murió en 1905. Escribió numerosos libros, entre los que podemos encontrar Recuerdos personales de Henry Irving (1906) y su obra maestra, Drácula (1897), en la que creó el renombrado personaje del vampiro, que ha trascendido en el tiempo y se ha convertido en un clásico en su género.