La vida es sueño es la obra cumbre de Calderón de la Barca. En ella el gran dramaturgo da respuesta al dilema entre predestinación y libre albedrío, uno de los temas esenciales del pensamiento barroco. Sus muchos y variados aspectos -las implicaciones míticas que contiene, su naturaleza trágica, su lenguaje poético, su siempre polémico final y la compleja psicología de sus personajes-, fascinaron a los contemporáneos de Calderón y siguen haciéndolo cuatro siglos después con los públicos de todo el mundo. (De la edición de José María Ruano de la Haza)
Ficha técnica
Editorial: Castalia
ISBN: 9788470397004
Idioma: Castellano
Número de páginas: 337
Tiempo de lectura:
8h 1m
Encuadernación: Tapa blanda
Fecha de lanzamiento: 01/01/2002
Año de edición: 1994
Plaza de edición: Madrid
Colección:
Clasicos Castalia
Clasicos Castalia
Número: 208
Peso: 280.0 gr
Especificaciones del producto
Escrito por Pedro Calderón de la Barca
Nació en Madrid el 17 de enero de 1600. Se educó con los jesuitas en Madrid, y continuó los estudios en las universidades de Alcalá y Salamanca hasta 1620. Fue soldado en la juventud y sacerdote en la vejez, lo que era bastante habitual en la España de su tiempo. En sus años jóvenes su nombre aparece envuelto en varios incidentes violentos, como una acusación de homicidio y la violación de la clausura de un convento de monjas. De su vida militar existen pocas noticias, aunque consta que tomó parte en la campaña para sofocar la rebelión de Cataluña contra la Corona (1640). Contrasta lo impulsivo y mundano de su juventud con lo reflexivo de su madurez, un aspecto que se acentúa al ordenarse sacerdote en 1651. Disfrutó del máximo prestigio en la brillante corte de Felipe IV y su nombre va asociado a la inauguración del palacio del Buen Retiro de Madrid, en 1635, y a numerosas representaciones teatrales palaciegas. El rey le honró otorgándole el hábito de Santiago. También fue capellán de la catedral de Toledo y capellán del rey. Murió en Madrid el 25 de mayo de 1681. En vida fue un autor respetado por todos y rara vez aparece mezclado en las violentas polémicas literarias de sus compañeros de letras. Después de la muerte de Lope de Vega, en 1635, fue reconocido como el dramaturgo más importante de su época.