Una de las obras ineludibles en un curso de Literatura Española es «La vida es sueño», de Pedro Calderón de la Barca (1600-1681). Existen muchas ediciones de la obra y esta busca conducir al lector a la mentalidad del siglo XVII y a la convención literaria que propone. Se recuerdan por ello el mito platónico de la caverna formalizado según la escolástica, las leyendas de niños ocultos o perdidos que reaparecen para ocupar un trono y las reelaboraciones de la leyenda de Buda. Todo ello, además de distintas afinidades literarias, sirve para basamentar uno de los dramas esenciales del teatro universal.
Ficha técnica
Editorial: Biblioteca Nueva
ISBN: 9788497422024
Idioma: Castellano
Número de páginas: 248
Tiempo de lectura:
5h 52m
Encuadernación: Tapa blanda
Fecha de lanzamiento: 01/02/2004
Año de edición: 2004
Plaza de edición: Es
Colección:
No Ficción
No Ficción
Número: 49
Alto: 18.0 cm
Ancho: 11.0 cm
Grueso: 18.3 cm
Peso: 13.0 gr
Especificaciones del producto
Escrito por Pedro Calderón de la Barca
Nació en Madrid el 17 de enero de 1600. Se educó con los jesuitas en Madrid, y continuó los estudios en las universidades de Alcalá y Salamanca hasta 1620. Fue soldado en la juventud y sacerdote en la vejez, lo que era bastante habitual en la España de su tiempo. En sus años jóvenes su nombre aparece envuelto en varios incidentes violentos, como una acusación de homicidio y la violación de la clausura de un convento de monjas. De su vida militar existen pocas noticias, aunque consta que tomó parte en la campaña para sofocar la rebelión de Cataluña contra la Corona (1640). Contrasta lo impulsivo y mundano de su juventud con lo reflexivo de su madurez, un aspecto que se acentúa al ordenarse sacerdote en 1651. Disfrutó del máximo prestigio en la brillante corte de Felipe IV y su nombre va asociado a la inauguración del palacio del Buen Retiro de Madrid, en 1635, y a numerosas representaciones teatrales palaciegas. El rey le honró otorgándole el hábito de Santiago. También fue capellán de la catedral de Toledo y capellán del rey. Murió en Madrid el 25 de mayo de 1681. En vida fue un autor respetado por todos y rara vez aparece mezclado en las violentas polémicas literarias de sus compañeros de letras. Después de la muerte de Lope de Vega, en 1635, fue reconocido como el dramaturgo más importante de su época.