Leves amores
Katherine Mansfield
Mansfield, una de las voces más importantes del modernismo literario, ya había escrito más de ochenta piezas de ficción cuando tenía apenas 23 años, lo que muestra su gran productividad desde muy temprana edad. Esta edición presenta una selección de relatos (algunos de los cuales nunca habían sido traducidos al castellano, e incluso en inglés son poco conocidos) que la autora escribió cuando era todavía una niña, así como varios que quedaron inconclusos debido a su muerte prematura a los 34 años. Muchos de ellos contienen elementos autobiográficos en clave y todos llevan el sello inconfundible que la hizo célebre.
Además, se dan a conocer por vez primera en español aspectos curiosos y poco conocidos de su obra, como unos aforismos que se apartan de su estilo habitual, un cuento que estuvo oculto hasta 1988 y una serie de microrrelatos que sorprenden por su vanguardismo y que revelan la capacidad de Mansfield para experimentar con nuevas formas narrativas confirmándola como una de las autoras más originales y modernas de su época.
Ficha técnica
Traductor: Juan Camilo Perdomo Morales
Editorial: Editorial Funambulista S.L.
ISBN: 9788412938203
Idioma: Castellano
Número de páginas: 304
Tiempo de lectura:
7h 13m
Encuadernación: Tapa blanda
Fecha de lanzamiento: 06/11/2024
Año de edición: 2024
Plaza de edición: Es
Colección:
Grande Clásicos
Grande Clásicos
Alto: 20.0 cm
Ancho: 12.0 cm
Grueso: 2.0 cm
Especificaciones del producto
Escrito por Katherine Mansfield
Wellington, (1888-1923). Katherine Mansfield, escritora neozelandesa de origen británico, se instaló en Londres a los 18 años para estudiar música y comenzar su carrera como escritora. Sus relatos, de carácter poético, delicado e irónico, destilan una honda y sutil sensibilidad, capaz de captar con maestría los estados de ánimo de sus personajes. Con un estilo heredado de Chèjov, sus cuentos se sitúan en los albores de las nuevas formas literarias que habrían de nacer en el siglo XX. Aquejada de tuberculosis, Mansfield falleció a los 35 años de edad, tras pasar los últimos cinco años de su vida buscando un remedio para su enfermedad.