Sinopsis de LOS GIRASOLES CIEGOS (GUION CINEMATOGRAFICO DE RAFAEL AZCONA Y JO SE LUIS CUERDA)
Los Girasoles Ciegos Cuerda, José Luis; Azcona, Rafael Guión cinematográfico de Rafael Azcona y José Luis Cuerda, basado en el libro del mismo título de Alberto Méndez.
Ficha técnica
Editorial: Ocho y Medio Ediciones
ISBN: 9788496582446
Idioma: Castellano
Número de páginas: 134
Tiempo de lectura:
3h 7m
Encuadernación: Tapa blanda
Fecha de lanzamiento: 17/11/2008
Año de edición: 2008
Plaza de edición: Madrid
Alto: 21.0 cm
Ancho: 15.0 cm
Especificaciones del producto
Escrito por Rafael Azcona y José Luis Cuerda
Tuvimos la inmensa fortuna de que Rafael Azcona naciera en un pueblo llamado Logroño en 1926, y desde entonces y hasta su fallecimiento en Madrid en el año 2008, no dejó de darnos alegrías. Azcona es reconocido como uno de los más brillantes guionistas europeos. En su prolífica trayectoria profesional escribió alrededor de ochenta guiones, entre ellos los de películas como El pisito, El cochecito, El verdugo, El anacoreta, Belle Époque... Su maravillosa producción literaria es menos conocida que la cinematográfica, pero igual de valiosa.
«Nací y viví en Albacete hasta los quince años. Tres de ellos, muy lujuriosos, en los seminarios de Hellín y de la capital, después de iniciar el bachillerato en los escolapios, penal de la orden de la región valenciana, lleno de curas malos —y más vale que no me tiren de la lengua— y en el Instituto de Enseñanza Media. Nos trasladamos a Madrid porque mi padre ganó al póker un piso a estrenar en el paseo de la Habana a uno de los más conocidos constructores de este país. Terminé mis estudios primero, en un colegio donde el matrimonio Rubert-Ontañón hacía lo que podía —ponernos de rodillas, dar algún pescozón…— y mimaban como se merecía al compañero y luego científico Barbacid. Rematé preu de letras en el Liceo Anglo Español del señor Verdú —abuelo según supe años después de Maribel— e iniciador nuestro en goces como el de beber Vega Sicilia, invitados por él. Tres años —cursos incompletos— de Derecho en la Complutense me animaron a militar durante una temporada en el PCE y a abandonar la carrera. Durante los que estuve en TVE, muchos, aprendí la práctica de rodar y, paseando con los amigos por Argüelles, la teoría e historia del cine por lo menudo. Luego, he rodado una docena de largometrajes (El bosque animado, Amanece, que no es poco y La lengua de las mariposas, entre otros) y he pasado —han pasado sobre mí— dos o tres enfermedades muy puñeteras que me han facilitado la vuelta a mi primera inclinación artística: escribir. Y eso es lo que nos trae aquí.»