Mangus, el mago, ha sido juzgado y condenado a la hoguera por practicar la brujería. Ahora, el rey Claudio XIII, le ha perdonado su condena por el reconocimiento de dichas prácticas y el arrepentimiento del mago. Pero, debido a eso, el viejo Mangus vive aislado del mundo en su hogar, junto a su esposa, Sophia, y su fiel sirviente, Fabrizio. Una tormentosa noche de verano Mangus recibe la visita del conde Scarazoni, el consejero más próximo del rey, que trae un mensaje de parte del monarca: Mangus es requerido para una difícil misión por el rey Claudio. Sin apenas elección, el mago y su sirviente se encaminan al castillo. Una vez allí, se encuentran que la joven princesa Teresina está siendo atormentada por un espectro. La misión del mago es terminar con las visiones de la joven. Sin embargo, Mangus y Fabrizio, durante su estancia en palacio, descubren que las apariciones son provocadas por el mismo conde Scarazoni, que está tramando una artimaña para hacerse con el trono. El conde mandó matar al otro hijo del rey y legítimo heredero al trono, el príncipe Lorenzo, que se encontraba en el frente luchando. Sin embargo, no lo consigue, y entre la reina Jovanna, la princesa, el príncipe Lorenzo, Mangus y Fabrizio consiguen urdir un plan que termina con la confesión de Scarazoni. El rey acusa a éste de traidor y le condena por ello, a la vez que recompensa al mago y a su sirviente por su ayuda.