Miss Despistada es un poco olvidadiza. Tanto, que guarda la leche en el horno y cuando va a la ciudad a comprar carne acaba en el banco pidiendo salchichas. ¡Qué despiste!Un clásico imperecedero de la literatura infantil que lleva décadas arrancando sonrisas y carcajadas a niños y no tan niños de todo el mundo.