En la urbanización donde vive Ruth Whiting, las esposas se ajustan a un código de vestimenta, dirigen sus casas en la misma línea aburrida y prosaica, crían a sus hijos de la misma forma; todas prefieren el café al té, todas conducen coches, juegan al bridge, poseen al menos una pieza de joyería valiosa y son moderadamente atractivas. Sin embargo, Ruth se está volviendo loca. O, para decirlo de un modo políticamente correcto, acaba de sufrir «un leve ataque de nervios». Pero la realidad es mucho menos dulce. Ruth se está volviendo loca porque su vida la está matando y su locura se ve agravada por la indiferencia de todos los que la rodean. Y entonces ocurre lo inesperado: su hija universitaria se queda embarazada de un compañero que es estúpido, y Ruth se ve enfrentada a sus peores miedos.
Ficha técnica
Traductor: Alicia Frieyro Gutiérrez
Editorial: Impedimenta
ISBN: 9788417115548
Idioma: Castellano
Título original:
Daddy's Gone A-Hunting
Daddy's Gone A-Hunting
Número de páginas: 320
Tiempo de lectura:
7h 36m
Encuadernación: Tapa dura
Fecha de lanzamiento: 19/04/2018
Año de edición: 2018
Plaza de edición: Madrid
Colección:
Impedimenta
Impedimenta
Número: 178
Alto: 20.0 cm
Ancho: 13.0 cm
Peso: 404.0 gr
Especificaciones del producto
Escrito por Penelope Mortimer
Penelope Mortimer (de soltera, Fletcher) nació en 1918 en Rhyl, un pequeño pueblo del condado galés de Flintshire. Fue la hija pequeña de un clérigo anglicano que había perdido su fe. Tal era su desapego religioso y su odio por el Cristianismo que solía usar el boletín de la parroquia para, entre otras cosas, celebrar la persecución de la iglesia rusa por parte de los bolcheviques. Penelope confesaría más tarde que también abusó sexualmente de ella. En 1937 se casó, tras un noviazgo de apenas seis semanas, con Charles Dimont, un corresponsal de Reuters con el que tendría dos hijas, incluida la actriz Caroline Mortimer. Tuvo, además, otras dos hijas fuera del matrimonio, fruto de sus relaciones con Kenneth Harrison y con el poeta Randall Swingler, respectivamente. De esa época data su primera novela, Johanna, que firmaría como Penelope Dimont. Mientras estaba encinta de una de sus hijas, Penelope conoció al escritor y abogado John Mortimer («un joven inteligente, flaco y nervioso»), un mujeriego reconocido, con el que se casaría en 1949. Fruto de este nuevo matrimonio nacerían un hijo y una hija. A estas alturas, Penelope era ya madre de seis criaturas de cuatro padres diferentes. Su matrimonio con Mortimer, no obstante, no constituyó un camino de rosas. En 1956, Penelope intentó suicidarse y después empezó a visitar a un psicoanalista freudiano. Cuando eso fracasó, se sometió a un tratamiento electroconvulsivo. A instancias de su médico, había accedido a abortar y esterilizarse después de quedar embarazada por octava vez (la séptima había sufrido un aborto natural, dos años antes). El mujeriego John, entretanto, acababa de fecundar a una de sus amantes, la actriz Wendy Craig, una aventura de la que lamentablemente Penelope tuvo noticia justo después de su esterilización. Tanto Penelope como su marido, de hecho, tuvieron frecuentes líos extramatrimoniales, que inspirarían la mayor parte de sus novelas de madurez, sobre todo «The Bright Prison» (1956), «Papá se ha ido de caza» (1958) y «El devorador de calabazas» (1962), que fue adaptada a la pantalla con guión de Harold Pinter y dirección de Jack Clayton, y protagonizada por James Mason y Anne Bancroft, que fue nominada a un Oscar por su papel de la señora Armitage. La pareja se divorciaría en 1971. Penelope Mortimer (que ya no cambiaría de apellido) continuaría ejerciendo la labor periodística, y colaborando en guiones cinematográficos. Moriría de cáncer a los 81 años en Londres.