Si hay un poeta indiscutible en el siglo XX español, un artista tan sugerente que ha atravesado todas las fronteras y llegado a varias generaciones ese es sin duda Federico García Lorca. Su obra se caracteriza por una enigmática originalidad que se transforma al ritmo de la variedad cambiante de palos que tocan sus poemas: del mito al Romancero gitano, de la elegía a todos los matices del amor, de la canción más pura a la sofisticación vanguardista de Poeta en Nueva York. Una secuencia única de guitarras, colores, rascacielos y llantos.
Esta antología, seleccionada por Gonzalo Torné, ofrece una panorámica de todas las etapas del poeta. Para desvelar todos los enigmas de la caja de sorpresas que es este libro contamos con el prólogo de un poeta contemporáneo, Juan F. Rivero, gran admirador y concienzudo lector de Lorca que nos ofrece las principales claves interpretativas. Poesía selecta se completa con las ilustraciones de Sara Morante, artista de amplia experiencia, que nos ofrece una visión pictórica del universo de Lorca. Una sugestiva compenetración entre palabra e imagen con la que inauguramos nuestra colección de libros de poesía ilustrados
Ficha técnica
Ilustrador: Sara Morante
Editorial: Alba Editorial
ISBN: 9788411781091
Idioma: Castellano
Número de páginas: 144
Encuadernación: Tapa dura
Fecha de lanzamiento: 13/11/2024
Año de edición: 2024
Plaza de edición: Es
Colección:
Alba Poesía
Alba Poesía
Alto: 24.0 cm
Ancho: 16.0 cm
Peso: 512.0 gr
Especificaciones del producto
Escrito por Federico García Lorca
Pareciera que Federico García Lorca no necesite presentación. Pero lo cierto es que, para deleite de todos, cada nuevo documento, cada rollo de película descubierto y cada reedición de su obra nos muestran un matiz nuevo del genial poeta, una posibilidad interpretativa inexplorada hasta el momento o una fuerza expresiva que aguardaba, secreta, pacientemente, la mirada del futuro. Federico nació el 5 de junio de 1936 cerca de Granada, ciudad en la que estudiaría las carreras de Filosofía y Letras y Derecho, interesándose más por la música que por la literatura. Sin embargo, a la altura de 1919, se traslada a la Residencia de Estudiantes de Madrid junto a unos amigos; lugar donde, en compañía de otros artistas e investigadores, da rienda suelta a su ebullición intelectual y creativa. En esta época conoce a figuras fundamentales de su desarrollo literario, como Juan Ramón Jiménez o Salvador Dalí, se rodea de los mejores creadores del momento, publica sus primeros poemas y estrena sus primeras obras. En el período comprendido entre 1924 y 1927 se consagra como escritor. Desde ese momento hasta su muerte, Lorca vive en un continuo torrente creativo, durante el cual escribe sus piezas teatrales más maduras y sus poemas más complejos, al tiempo que crece en él una conciencia social que se suma a su ya intensa sensibilidad por aquello que le rodea. Asesinado el 18 de agosto de 1936, a las afueras de su ciudad natal, por las fuerzas represivas de un régimen en el que su libertad no tenía cabida, dejó tras de sí una figura de talla casi mitológica y una obra que cambiaría el curso de la literatura en castellano.