Santuario, publicada por primera vez en 1903, es una rarísima novela de Edith Wharton, inédita hasta hoy en castellano. La obra narra la historia de Kate Orme, una mujer joven cuya dicha conyugal se rompe cuando se enfrenta cara a cara con el oscuro secreto que esconde su prometido, Denis Peyton, un hombre de fortuna, pero con un pasado gobernado por las mentiras y por los engaños. Cuando ambos tienen un hijo, y Denis muere, Kate se convence de que el espíritu de su marido permanece en su joven vástago, traspasándole en cierto modo sus vicios morales. Se consagrará desde entonces a luchar para que eso no ocurra. Escrita mientras redactaba La casa de la alegría, Santuario es una pequeña joya oculta de Wharton, de prosa impecable, con momentos en que el suspense se hace casi insoportable. Una novela «europea», un melodrama casi jamesiano, que indaga sobre los misterios de la personalidad y las deudas del pasado. Con la precisión, la belleza, y el agudo conocimiento de los más íntimos resquicios de la sociedad de la clase alta de Nueva York que la convirtió en una de las grandes voces literarias del siglo XX, Edith Wharton ofrece un sutil relato de la lucha entre la naturaleza y lo adquirido, que dominó los primeros años del novecientos.
Ficha técnica
Traductor: Pilar Adón
Editorial: Impedimenta
ISBN: 9788493592738
Idioma: Castellano
Título original:
Sanctuary
Sanctuary
Número de páginas: 176
Tiempo de lectura:
4h 7m
Encuadernación: Tapa blanda
Fecha de lanzamiento: 14/11/2007
Año de edición: 2007
Plaza de edición: Madrid
Colección:
Impedimenta
Impedimenta
Alto: 21.0 cm
Ancho: 13.0 cm
Especificaciones del producto
Escrito por Edith Wharton
Edith Wharton (1862-1937) fue una de las autoras más representativas de la narrativa estadounidense del cambio de siglo y, en particular, una de las primeras escritoras en alcanzar verdadero reconocimiento y éxito literario. De hecho, se convirtió en la primera mujer en ganar el Premio Pulitzer. Fue la gran cronista de un mundo en desaparición: el de las antiguas jerarquías neoyorquinas, que empezaban a tambalearse ante la irrupción de los nuevos ricos procedentes de la banca y la industria. Su obra cuestionó el papel al que se relegaba a la mujer en la sociedad de su tiempo y contribuyó a elevar el espacio doméstico a la categoría de territorio intelectual. Rodeada de sus perros Pomerania, que solían acurrucarse a su lado, escribía a menudo desde la cama. Decía que así podía prescindir del corsé, una libertad física que, según ella, también liberaba sus pensamientos.