Por su cumpleaños, a Simón le han regalado el disfraz de todo detective que se precie. Y le viene de maravilla porque parece ser que un ladrón con barba, que además vive en la montaña, ¡ha robado dinero! Simón se pone en marcha rápidamente y busca a sus amigos, con quienes resolverá este caso tan apasionante.