Desde tiempos antiguos un misterio desconcertaba a las más grandes mentes de la historia: ¿cómo era posible que los fósiles de las conchas marinas hubieran llegado al interior de la tierra, a veces hasta la cima de las montañas? Los fósiles sólo tenían sentido en un mundo que tuviera la edad suficiente para producirlos, y en el siglo XVII eran pocas las personas capaces de concebir algo semejante. Nicolaus Steno llegó con sus exploraciones más allá de las páginas de la Biblia y estudió directamente las pistas dejadas en las capas de la Tierra. Con su innovadora respuesta a la cuestión de los fósiles, Steno no sólo dejó perplejos a los pensadores religiosos y científicos de su propia época, sino que también preparó el escenario para la ciencia moderna que le sucedió. Es ésta una esclarecedora reseña de los fundamentos biológicos de la conducta humana destinada a convertirse en un clásico en el campo de los estudios de género.