Lentus in umbra se enmarca con dos motivos de las Bucolica virgilianas: la invitación al amor de la égloga X y el sonar melancólico del caramillo de la I. Entre ambos pasajes el poeta ha engarzado una pequenina collage de momentos en dos hilos conductores: la busqueda de la felicidad y la superacion estoica de la esperanza y del miedo. La tecnica contrapuntistica y las autorreferencias intertextuales permiten trabar los poemas en una arquitectura eficacisima que hace de su discurso un texto poetico perfectamente construido. El poeta, en tanto que ciudadano de la patria comun y universal de la poesia, ha sabido encontrar los lazos comunes entre voces dispares en el tiempo y en el espacio para elaborar su propia voz my personal. Son poemas que deberian leerse con los cinco sentidos: pansensualidad al servicio del carpe diem, expresado en los mas variados motivos y tonos, desde la serenidad virgiliana hasta la urgencia y la compulsion, porque el poeta tiene plena conciencia del apresurado caminar del tiempo -otro de los topoi presentes-. Y tambien una voz de rebeldia solidaria contra la tirania del poder, como en ese inolvidable O muro caiado. Todo esto es resultado de una mirada adanica, con la que el poeta ha contemplado ingenuamente las realidades del mundo, interiorizadas y transmutadas en imagenes a lo largo del discurso poetico, pleno de tension lirica, que nos entrega en Lentus in umbra.