Estas Lecciones de Historia del Constitucionalismo se han elaborado a partir de la reconstrucción de los conceptos de ciudadano y de Nación, concebida esta como un conjunto de los mismos, y ambos considerados como fundamentos cardinales en los orígenes del actual sistema constitucional. Creación exclusivamente doctrinal a partir del concepto jurídico de propiedad, el ciudadano aparece aureolado por un compedio de virtudes entre las que sobresale el talento como causa directa de la desigualdad natural, de la misma manera que la propiedad, en su doble acepción de Derecho natural y dominio absoluto en la esfera de las relaciones privadas, lo es de la civil.
La instauración del segundo periodo constitucional en 1820 venía precedida por alternativas a la Constitución restaurada, las más importantes de las cuales estaban influidas por el moderantismo y doctrinarismo que profesaban una parte relevante de diputad
El objeto de este libro, que forma parte de una colección destinada al estudio del Estado en España desde los inicios del constitucionalismo moderno hasta la promulgación de la Constitución de 1978 a partir de la producción normativa -su postulado más identificativo-, es el Gobierno y la Administración Central. Ambos, en especial el primero, considerados desde el principio elementos constitutivos del mismo. Sin embargo, persuadida de que la mejor comprensión del tema no procede de una visión estática, limitada por definición al simple análisis de las disposiciones de distinto rango -desde las Constituciones a los reglamentos de régimen interior de los diferentes Departamentos Ministeriales- que los regulan o tienen una relación directa y se remiten a ellos de una manera expresa, sino de una dinámica vinculada al funcionamiento y fines así como a los conflictos institucionales e interorgánicos, se incluyen asimismo otros documentos. Tales textos, incorporados íntegros o bien o través de referencias completas, son valiosos instrumentos que, como las Actas del Consejo de Ministros, Manifiestos o Circulares, p. ej., facilitan un seguimiento más fidedigno de la evolución del concepto de Gobierno desde la perspectiva del constitucionalismo moderno a lo largo de una etapa que duró casi siglo y medio.