Un giovane inglese in Provenza, che coglie al volo l''occasione di una prima avventura amorosa; una giovane attrice di teatro, abituata ad andare fino in fondo nei suoi capricci; un attempato aristocratico, zio del giovane, che molto sa della vita e non ha ancora finito di assecondarne le impennate. Tutte le possibili complicazioni amorose fra questi tre esseri si addensano in una storia che ci appare lieve e aerea e tanto piu cela un fondo bruciante.
Un bisticcio fra innamorati si conclude con una decisione irrevocabile e di paradossale lucidita: previo regolare contratto l'orgoglioso Mr. Cromartie espone se stesso, primo esemplare umano nella storia dei giardini zoologici, nella casa delle scimmie, dalla quale conta di non uscire mai piu. In compagnia di un Caracal e di qualche classico, sorretto da un grande successo di pubblico, crede di aver trovato la pace, finche un orango manesco, un negro invadente e un direttore comprensivo non lo spingeranno verso un lieto fine piu consueto.
En su casa de campo de los Pirineos franceses, a la que apenas acude ya, Sir George Dillingham encuentra a su sobrino Alexis (un muchacho que ha huido del colegio y se ha refugiado allí sin avisarle) en brazos de Rose Vibert, joven actriz francesa sin nada mejor que hacer... Arranca así «un ménage à trois lleno de encuentros y desencuentros, a la vez frívolo y culto, sensual y elegante», según dijera la crítica de la época; un verdadero entramado también culturalista, pero sin pedantería ni erudición, como sin importancia, que construye una red de referencias absolutamente implicada en el sentido profundo de la peripecia, dibujada con un fino equilibrio entre el humor, el sarcasmo, la tragedia y el «escándalo». Y bajo ese ligero cendal flotante de leve frivolidad palpita algo inquietante, raro, una tensión con el mundo de los convencionalismos pero expresada como si todo pudiera tomarse a la ligera, incluida la violencia (de género). Gracias a ese artificio de ver en calma lo trágico, de marginar lo decisivo para concentrarse en momentos aparentemente menores, más el relieve que cobran ciertos elementos sensuales (la comida, la bebida, la naturaleza, la belleza...), se sobrepone una suerte de canto a la existencia, es decir, al valor de existir y entregarse a ello.
1924. John Cromartie y Josephine Lackett pasean por los Jardines de la Sociedad Zoológica de Londres. Es un día de finales de febrero con cierto aroma primaveral ya. Pasean delante de las jaulas de numerosos animales mientras discuten sobre el amor y su propio futuro. Y alli mismo, justo en ese momento, fruto del ardor de la discusion, John tiene una idea peregrina que en un primer instante solo pretende responder, de algun modo, a las palabras de Josephine: hacerse exhibir en el propio zoo como si fuera un animal mas. Si, como si fuera parte de la coleccion de fieras. En aquel momento se dijo a si mismo que lo haria para humillar a Josephine. Si lo amaba, aquello haria que ella sufriera, y si no lo amaba, a el le daria igual estar en un sitio que en otro.Al empezar a leer Un hombre en el zoo quiza pensemos que se trata de una novela ligera, de una historia sencilla que se lee con facilidad. Y sin duda es asi, pero en cuanto avanzamos un poco y nos vamos adentrando en sus detalles, descubrimos que, sin perder en absoluto su amenidad, la historia es mucho mas compleja, filosofica y metaforica de lo que a simple vista parece. Bajo un estilo narrativo sencillo, claro y discreto, hay en estas paginas muchas e interesantes connotaciones historicas, sociales y psicologicas. Virginia Woolf y su marido las publica...
Silvia, la protagonista de esta novela tan singular como sabiamente alejada de la cursilería, se casa con el terrateniente Richard Tebrick, tras un breve noviazgo, y después de la luna de miel se instalan en la hermosa finca de Rylands, en el condado de Oxfordshire; la casa de los Tebrick es la unica mansion en kilometros a la redonda.Pocos meses despues, una tarde, salen a pasear por el bosquecillo de la colina cercana. Aun se comportan como enamorados: van a todas partes juntos y pasean de la mano.Ese dia se oye a lo lejos una jauria de perros y, a continuacion, la trompa de los cazadores; asi que Richard acelera el paso hasta llegar a la linde del bosque, para no perderseel espectaculo. Desde alli dispondran de una buena panoramica si los zorros aparecen.Su esposa se queda atras, y el, tomandola de la mano, casi la arrastra. Antes de que alcancen la linde, ella da un violento tiron acompañado de un alarido y, de inmediato, el vuelve la cabezaLas historias de transformaciones son una manera de dotar de sentido al mundo, de ver las conexiones que el materialismo de nuestra era pasa por alto, y que pertenecen a un universo ordenado no solo por la razon, sino tambien por la imaginacion, un universo en el que el cambio es la unica constante.