Poder y poder no son una y la misma cosa. El magno antagonismo que desgarra el mundo politico de nuestros dias no es una mera disputa entre poderes, grupos de poderes o bloques de poder.
El poder legitimador del pueblo se basa en su capacidad de consentimiento y adhesión, que es el resultado de la realización cívica por la reconciliación civil, la cual está enmarcada en la Constitucion como estructura fundamental que busca la lealtad civica entorno del proyecto de comunidad politica.