El paro estigmatiza a muchos ciudadanos porque el trabajo sigue siendo un valor fundamental de integración social. Un análisis histórico muestra que no siempre fue así, lo que permite situarlo al mismo nivel de las actividades utiles no remuneradas.En la actualidad, politicos y economistas estan rivalizando por encontrar formulas viables para aumentar el numero de puestos de trabajo. Parece obvio que todos necesitan trabajar y que el trabajo siempre ha formado parte de la base de nuestra organizacion social.¿Y si eso no fuera cierto? ¿Si el trabajo solo fuese una invencion reciente que nuestras sociedades han considerado necesaria dentro de un contexto historico determinado, siendo asi un fenomeno fechable que podriamos dejar atras? ¿La firme voluntad de los poderes politicos actuales de salvar el trabajo acaso no traiciona la dificultad ante la que nos encontramos para pasar a otra epoca en la que el trabajo dejaria de ser tal vez un valor central?Estas son algunas de las preguntas que guian la investigacion de Dominique Meda y su punto de partida para un excelente analisis de la funcion social del trabajo a lo largo de la historia de Occidente. Ello permite situar el momento en que el trabajo comenzo a ser una necesidad esencial y un valor moral. Al explicar por que hemos llegado a glorificar este instrumento de nuestro sufrimiento, la autora invita a relativizar su valor.Es preciso que nos interroguemos sobre el sentido del trabajo antes de entregarnos a la busqueda de soluciones para superar el paro. Hay que tener conciencia de la estrecha relacion entre la ideologia del trabajo y las medidas politicas que se proponen.La perspectiva historica del trabajo no permite, segun Dominique Meda, pasar por alto la aspiracion de todo ciudadano con una actividad digna que de sentido a su vida. No hay por ahora soluciones perfectas, pero las sugerencias de Meda son un estimulo para importantes replanteamientos.
Las obligaciones familiares son una buena barrera en la carrera profesional de las mujeres, porque la mentalidad social les asigna funciones, deberes y quehaceres en razón de unas pretendidas cualidades que las relegan al ambito de lo privado. Ante la realidad de las parejas biactivas, este libro presenta una propuesta sobre el reparto y conciliacion de deberes y tareas entre los miembros de la pareja, para que ambos asuman obligaciones parentales y economicas en la unidad familiar. Esta propuesta, iniciada en varios paises de Europa, abre un horizonte a la igualdad entre mujeres y hombres, en la que deben implicarse administraciones publicas y empresas para la reorganizacion del tiempo laboral y los salarios, reconociendo el derecho de las personas a la vida privada, frente al afan prioritario del beneficio economico.
Deliveroo, Uber, Etsy, Foule Factory, etc. son todas aplicaciones y plataformas online que afirman estar cambiando la forma en que consumimos. ¿Pero qué ocurre con la forma en que trabajamos? Mas que una innovacion tecnica, las plataformas digitales parecen ser el lugar donde se redefinen las reglas del juego en materia de empleo y trabajo. Entre la mercantilizacion de las actividades de ocio y el trabajo libre, el capitalismo de plataforma forma parte de la aparicion de nuevas formas, algunas exacerbadas, de subyugacion del trabajador. Lejos de los ideales de la llamada economia del reparto, ¿no estamos asistiendo al despliegue de nuevas dinamicas del capitalismo avanzado? Basado en encuestas a conductores y repartidores, o incluso a chefs a domicilio, este libro descubre el retorno del trabajo a destajo y la ampliacion del campo laboral, al tiempo que analiza las resistencias y las regulaciones de estas nuevas actividades.