Marcial Pons Ediciones de Historia, S.A. 9788495379788
La Inquisición existió. Si hubo victimarios es porque hubo víctimas. La Inquisición no fue inventada porque ya existió. Pero fue cíclicamente inventada o redescubierta por los propios inquisidores, por víctimas... de diversa especie, por viajeros curiosos y literatos imaginativos, por librepensadores de todos los tiempos que vieron en la Inquisición el contrapunto perfecto a su defensa de la tolerancia ideológica. En este libro la Inquisición se sitúa en la sala de los espejos. Nos adentramos en el mundo de las representaciones y recreaciones de una institución que, si en su realidad histórica utilizó a los poderes establecidos en beneficio propio, fue a su vez utilizada profusamente durante su vida institucional, y sobre todo, una vez muerto el tribunal, a partir de 1834. Utilizada por sus víctimas, utilizada por los propios inquisidores, utilizada por anónimos ciudadanos, delatores de vecinos y extranjeros. Y después... por muchos más, hasta convertir a la Inquisición en un mito, en símbolo paradigmático de la intolerancia, sea cual sea su color.
En este libro hallará el lector no sólo una mirada poliédrica de la Inquisición en el mundo hispánico, también tropezará una y otra vez con individuos que no rechazaban la autoridad pero buscaban alternativas de supervivencia, hallara oficiales y ministros del Santo Oficio que intentaban imponer una vision del mundo, mientras admitian la porosidad de los limites de su ortodoxia. La herejia como concepto teologico tiene una larga tradicion normativa vinculada a la propia historia de la Iglesia, y es el concepto clave entre ortodoxia y heterodoxia. El hereje juzgado por las inquisiciones, sin embargo. es una frontera viva, encarnada, dinamica en la medida que esta sujeta a la hermeneutica inquisitorial y a otros factores como la etnia, el genero, el estatus social, la ideologia? De ese modo, los binomios ortodoxia-disidencia, herejia-sociedad emergen no como ecuaciones simples, sino complejas, con multiples factores e incognitas a despejar. En fin, un universo sociocultural lleno de matices, donde hubo imposicion de arriba abajo, pero tambien negociaciones, hasta una indisciplina cronica, cotidiana y resistente.