Una novela política con una prosa tan precisa como adictiva.Ambientada en los años 90 en una Buenos Aires suburbana, El exceso gira en torno de un ministro y cuatro personajes: su custodio, su hijo adolescente, su empleada domestica, el novio bisexual de su hija. Entre lo historico y lo intimo, la narracion toma distintos sucesos en la vida de cada uno de ellos, que alternan y se confunden con hechos reales ocurridos entre 1989 y 2001. Asi, el dia de franco del custodio coincide con la repatriacion de los res-tos de Rosas; o en plena debacle economica, Elena, la empleada domestica, se entera de que su unica hija partira al exilio en busca de oportunidades; y mientras Leandro, el hijo del ministro, engorda y diseña videojuegos que recrean la geografia de villas miseria, barrios cerrados y shoppings, el novio de la hija se convierte en confidente inesperado de un terrible secreto que involucra a su suegro.El exceso es, en palabras del propio autor, una novela politica. Con una prosa tan precisa como adictiva, Edgardo Scott retrata en clave de ficcion una epoca y a una sociedad que desperto tragicamente del sueño del exito individual y la fiesta interminable del consumo.
Un cassette virgen produce la misma sensación que una libreta en blanco o un cuaderno nuevo: sabemos que allí se grabará la voz de su poseedor. En efecto, encontramos en estos relatos autobiográficos temas, tonos, variaciones de la voz literaria de Edgardo Scott. Esta la mirada sobre el conurbano de Buenos Aires, la geografia cambiante de las periferias; estan los bocetos de amistades y amores que trazan sus historias en medio de los cambios de vida del protagonista; estan los eventos que van siendo hitos en un camino, sucesos y personajes, formas fugaces que parecen hechas para desvanecerse en el instante y que pueden perdurar en la memoria para siempre. Esta la fascinacion por objetos puntuales, como los patios internos, prismas que echan una luz cambiante sobre el propio sujeto. Estan restos de la musica con la que el autor crecio y que hasta el presente sigue resonando. Scott habla sobre musica, sensaciones que se escapan y que tambien consiguen una asombrosa supervivencia. Esta el acceso al conocimiento enciclopedico (que aportan atlas, diccionarios, manuales) sobre otras tierras, otros tiempos, otras lenguas; acercamientos y distancias, territorios propios y extranjerias. En este libro se inscribe la voz de Scott, se ensaya, se reescribe, se vuelve a grabar. Quien nos ofrece un cassette virgen nos invita tambien a que demos lugar a nuestra propia voz. Sus relatos no solo nos convencen de la verdad del autor sino que tambien parecen entregarnos una llave que nos abre la puerta de nuestras propias evocaciones, como luces que se encienden en una calle oscura. O como faros que nos proponen seguir como podamos, con la extraña lucidez y ceguera del que va en la noche siempre "insomne y hacia adelante".Eduardo Muslip
Una sugerente reivindicación del perdido arte de caminar, a través de sus variados practicantes. Un paseo literario y musical lleno de asociaciones imprevisibles. «Lo cierto es que no se camina nada