La visión ético-estética de ELSE LASKER-SCHÜLER (Elberfeld, 1869-Jerusalén, 1945) exigía la disolución de las fronteras artísticas y de género. Desafiando las normas burguesas, deseaba ver su prosa y su poesía representadas en cabarets y reuniones literarias. Estos yoes múltiples transgredieron toda clase de reglas y divisiones sociales permitiendo en su obra que la vida y el arte, el escenario y el texto, se entremezclasen en un único fuero. Educada en el seno de una familia de la alta burguesía judía, contrajo matrimonio en 1894 con el médico Berthold Lasker, trasladándose con él a Berlín. Su matrimonio duró tan sólo cinco años, pero la ciudad terminó por espolear el talento artístico de la escritora. En 1903 contrajo nuevamente matrimonio, esta vez con Herwarth Walden, que más tarde sería editor de la revista Der Sturm, a la par que trababa amistad con numerosos artistas. Entre sus libros en prosa, Las noches de Tino de Bagdad (1907), la novela epistolar Mi corazón (1912; Firmamento, 2024) y su historia imperial El malik (1919) denotan una clara influencia de la literatura oriental, de lo cual dan no en vano buena muestra los dibujos e ilustraciones de la propia autora. Considerada por Gottfried Benn como la poeta más notable de Alemania, su obra lírica fue precursora del expresionismo y allanó el camino de las vanguardias.
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Publicat a Jerusalem menys de dos anys abans de la mort de l’autora, El meu piano blau es pot considerar el testament poetic d’Else Lasker-Schuler. Una vida bohemia força enrevessada en amors, la dificultosa conjuntura de l’exili —el 1938 el regim nazi la va privar de la nacionalitat alemanya—, la perdua d’amics i familiars, i, principalment, la mort per tuberculosi del seu ºnic fill quan nomes tenia vint-i-vuit anys, contrasten amb el poder il·limitat de l’esperança en aquests poemes extraordinaris, que es poden comptar, sens dubte, entre els mes bells i colpidors que ens va deixar el segle passat.
Tu alma, que ama a la mía, se entreteje con ella en un tapiz del Tíbet. De haz en haz, con colores de amor, un cortejo de estrellas a lo largo del cielo. Descansan nuestros pies en el tesoro de una malla de mil y mil anchuras. Dulce hijo del Gran Lama en el trono de almizcle, ¿durante cuanto tiempo tu boca besara la mia y mejilla contra mejilla hara un tejido multicolor de horas? Un viejo tapiz tibetanoTu alma, que ama a la mía, se entreteje con ella en un tapiz del Tíbet. De haz en haz, con colores de amor, un cortejo de estrellas a lo largo del cielo. Descansan nuestros pies en el tesoro de una malla de mil y mil anchuras. Dulce hijo del Gran Lama en el trono de almizcle, ¿durante cuanto tiempo tu boca besara la mia y mejilla contra mejilla hara un tejido multicolor de horas? Un viejo tapiz tibetano
Las muy acertadas impresiones del primer viaje de Else Lasker-Schüler a la Palestina bajo mandato británico, son una entusiasta reivindicación de su «antesala del cielo» y un conmovedor alegato por l
La obra de Else Lasker-Schüler, por «irónico que parezca, también es la obra más alemana que conozco. Ninguno de los supuestos «poetas nacionales» de hoy en día sería capaz de escribir nada remotamen
Considerado por la Deutsche Welle como uno de los cien libros alemanes más importantes del siglo XX, Mi corazón, hasta ahora inédito en español, pone patas arriba todas las convenciones asociadas al genero epistolar para componer el exuberante retrato de una mujer moderna e insobornable sujeta a coyunturas llenas de pasion ludica, libertad y poesia. A traves de una serie de cartas autobiograficas dirigidas a su segundo marido, Herwarth Walden, editor de la revista de vanguardia Der Sturm, Lasker-Schuler decreta la muerte de su matrimonio y conduce a los lectores, con genuina mordacidad, por algunos de los enclaves mas distintivos de la bohemia alemana de principios de siglo, como el Cafe des Westens, epicentro del Berlin expresionista. Enmascarandose bajo diversos personajes literarios, la autora teje toda una red de fantasias orientales (por la que circulan, metamorfoseados mediante apodos y caricaturas, destacados artistas, escritores y musicos como Oskar Kokoschka, Karl Kraus o Arnold Schonberg, entre otros) con el fin de informar a su marido de sus infidelidades y convertir asi una crisis personal en la metafora del fin de una era. Con Mi corazon, ilustrado por los dibujos de la propia autora, Lasker-Schuler nos regala una vision inolvidable de uno de los periodos artisticamente mas vibrantes del Berlin anterior a la Primera Guerra Mundial.