La obra que nos ocupa sería encuadrable en, lo que el autor llama literatura de viajes. En poco más de cien páginas , amén de realizar un periplo interior ha creado una obra que se compra en Zamora y se termina en Chamartín (estación), es, por tanto, una novela de viajes que no admite paradas. en ella se mezclan soledad, sexo, delincuencia, corrupción, humor, violencia, amor y miedo a no vivir —el peor de los miedos—. Pero para saber de qué va hay que «atreverse» a leerla.