Jugar con números era la diversión favorita de la pequeña Hipatia de Alejandría. "¡Las matemáticas no mienten!", decía, y por eso de mayor llegó a ser la profesora y científica más grande de su tiempo. Ademas era inteligente, guapa, generosa, refinada y valiente; en fin, casi perfecta. Y por ello los poderosos y envidiosos de su ciudad no la tragaban. Al final la atacaron y trataron de borrar todo rastro de su existencia. Por suerte, el recuerdo del ejemplo de su valor esta ahora mas vivo que nunca.
A pocos científicos se les debe la salvación de tantas vidas como a Louis Pasteur. Armado con su microscopio descubrió el proceso de la fermentación y el mundo de los gérmenes, acabó con el peligroso mito de la generacion espontanea, que mantenia atrasada la medicina, e invento la pasteurizacion y la curacion con vacunas para muchas enfermedades mortales, como la rabia. ¡Y eso que de joven le llegaron a suspender en ciencias!