FONDO DE CULTURA ECONOMICA DE ESPAÑA, S.L. 9789505577675
Si bien El contrato social, su obra de 1762, Jean-Jacques Rousseau afirmó rotundamente que el contrato se concibe y el Estado se funda sin la religión, tuvo también la firme convicción de que la política no puede prescindir de ella. Por consiguiente, elaboro un concepto de religion civil que suscito el repudio feroz y unanime de sus contemporaneos. Incluso durante los ultimos cincuenta años su idea fue considerada un objeto politico extraño, una respuesta insatisfactoria o un vestigio obsoleto no merecedor de un analisis profundo. Sin embargo, una nueva corriente interpretativa ha comenzado a reevaluar estas tesis. En ese sentido, Ghislain Waterlot demuestra en este libro que la religion civil no es insostenible ni incoherente en la teoria de Rousseau, pues es posible la integracion de los dogmas de la religion natural en la religion civil sin contradiccion alguna.