España vuelve en estas páginas a su complejidad de "gran monarquía" que contribuyó poderosamente, a su modo, al nacimiento del mundo moderno. En vez de una "leyenda negra" teñida de reacción católica, absolutismo e inquisición, de los ensayos incluidos en este libro emerge la historia real de las transformaciones por las que el Reino de Nápoles alcanzó, junto con el imperio en cuya periferia se encontraba, el camino de la modernidad.
CENTRO DE ESTUDIOS EUROPEA HISPANICA 9788493677695
Giuseppe Galasso analiza de forma magistral la figura de Carlos V (1500-1558), presentando bajo una nueva luz distintos aspectos de su personalidad y reinado, durante el cual afirmó su legitimidad dinastica, reestructuro el Estado español, instauro una centralizacion politica y administrativa, impuso su hegemonia en el continente, goberno un inmenso imperio a traves de una politica conservadora y dinamica, e introdujo importantes cambios en la clase dirigente.Carlos V tuvo que enfrentarse al independentismo de los Estados italianos, la Reforma o el expansionismo turco, pero tambien a la dificultad de gobernar un imperio tan vasto y heterogeneo. Sin embargo, afianzo el papel dominante de España, pasando de la concepcion medieval y germanica del Sacro Imperio Romano a una idea laica y nueva de imperio como potencia politica moderna bajo la nueva dinastia de los Austrias.Galasso, recurriendo a la historiografia y retomando la relacion del emperador con los territorios italianos, propone aqui una manera nueva y matizada de enfrentarse a la Europa de la Edad Moderna.
La corte virreinal de Nápoles fue durante los siglos XVI y XVII un espléndido escenario para la representación del poder imperial de los Austrias. Fiestas y ceremonias sirvieron para exaltar la función de los reyes y virreyes españoles, que propulsaron su política cultural a través de la creación de academias y el estímulo de la producción artística, literaria, musical y teatral. Este volumen recoge las actas del simposio internacional dedicado a este tema por el Instituto Cervantes de Nápoles y el Centro de Estudios Europa Hispánica, reuniendo a los mejores especialistas en el estudio de las pautas y el sentido de aquellas celebraciones públicas en la mayor capital del Imperio.