El conde de Saint-Simon es más conocido en nuestros días por su inclusión en el llamado "socialismo utópico" y por sus aportes a la construcción de una "sociología positiva", expresión que él mismo acuño. Este libro, el ultimo que escribio, constituye una lucida critica a la doctrina de Jesus, pero tambien es un programa para sentar las bases de un nuevo cristianismo que sea capaz de mejorar la suerte moral de la clase mas pobre sobre la base de las primitivas enseñanzas evangelicas. La propagacion de las ideas socialistas en las primeras decadas del siglo XIX revistio la forma de una religion pues, a falta de otra doctrina, el cristianismo parecia entonces el unico refugio contra el avance incontenible del deshumanizado capital. Ello explica por que Saint-Simon nunca dejo de considerar a la religion como una invencion humana que tiende a la organizacion general de la humanidad. Esta obra -traducida y presentada por Hernan Diaz- nos muestra a un Saint-Simon que sabe evaluar la historia en su faz subjetiva o ideologica, teniendo siempre presente el trasfondo material, economico u objetivo de la historia. Esta capacidad lo convirtio en el iniciador de la sociologia, a traves de su discipulo Auguste Comte, y en el antecedente mas importante de la transformacion politica de la sociedad, a traves de su influencia en la creacion del socialismo frances y su ascendiente posterior en el joven Karl Marx.