En un hogar sembrado de los recuerdos de su madre fallecida, dos adolescentes se enfrentan solas a la llegada de un bebé. Kate no se atreve a revelar su secreto, y ni siquiera quiere ir al hospital. En los largos meses de embarazo, nadie parece enterarse de su irregular asistencia a clase, de sus largas siestas, sus accesos de hambre. Con la sola ayuda de su hermana Tyler dara a luz a su hija, y todo esto sin que Davis, el padre de las niñas, se entere de nada.
En un hogar sembrado de los recuerdos de su madre fallecida, dos adolescentes se enfrentan sin ayuda a la llegada de un bebé. Kate no se atreve a revelar su secreto, y ni siquiera quiere ir al hospital. En los largos meses de embarazo, nadie parece enterarse de su irregular asistencia a clase, de sus largas siestas, sus accesos de hambre. Con la sola ayuda de Tyler, su valiente hermana, dara a luz a una preciosa niña... Mucho mas tarde, cuando el secreto se descubre, todos se preguntan como fue posible que nadie se hubiera dado cuenta. ¿Como pudo ser que Davis, padre de las chicas, no viera lo que ocurria en su propio hogar? No le intrigo que Kate, su hija de diecisiete años, llevara ropas cada vez mas anchas y se levantara cada vez menos de la cama. No entendio las señales de auxilio que Tyler, su hija menor, le lanzaba. Pero en realidad, hace tiempo que Davis apenas pone los pies en su casa. Una hermosa e incisiva novela sobre la familia, sus vacios, sus responsabilidades y sus dolorosos silencios. Una historia conmovedora y punzante que nos habla de la soledad que se puede sentir en el propio hogar, y viene a recordarnos lo caro que se paga a veces el anhelo de libertad.
Dan y Avery forman una pareja feliz, salvo un pequeño detalle: no logran tener un hijo. Y entonces Dan recibe una llamada: una antigua novia ha muerto, y ha dejado a un niño de diez años que resulta ser hijo suyo. Una emocionante historia de afectos en conflicto, amor y reconciliacion.