Joan Herrera (1971) tiene cuarenta y dos años. Licenciado en derecho, especializado en temas de derecho urbanístico y derecho del medio ambiente, ha participado en el movimiento estudiantil y en el pacifista. Ha militado en un partido y lo reivindica. Ha sido diputado en el Congreso de los Diputados, donde fue portavoz de su grupo, y trabajó especialmente en las comisiones de presupuestos, economía, medio ambiente y energía. Ahora es diputado del Parlament de Catalunya, después de haber encabezado la lista de ICV-EUiA en las elecciones de 2010 y de 2012. Escribió Ecologia i economia en 2010.
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Vivimos en el ojo del huracán, en la crisis de todas las crisis. En este rincón de Europa y del mundo, nos repiten que se acabó lo que se daba, que ya no hay contrato social, que la democracia y los derechos sociales no tienen por que ser compatibles. Pero la democracia no es votar para cambiar gobiernos sin cambiar politicas. La crisis es fruto de una profunda desigualdad que el capitalismo financiero solo contribuye a aumentar, una desigualdad favorecida por una democracia en la que decide el dinero, no las personas. Y mientras tanto, la austeridad que se nos impone no sirve para salir de la crisis, sino para que haya quien se aproveche, reduciendo los derechos mas que nunca y privatizando lo que hasta ahora era publico. No podremos salir adelante con un crecimiento ilimitado que no tenga en cuenta los limites fisicos del planeta; ni sin integrar nuestro escenario nacional con los demas para buscar iniciativas. Un relato escrito desde la izquierda y por uno de sus protagonistas politicos, Joan Herrera, sobre la situacion en la que nos hallamos, como hemos llegado hasta aqui y que alternativas tenemos para salir del atolladero.
Vivimos en el ojo del huracán, en la crisis de todas las crisis. En este rincón de Europa y del mundo, nos repiten que se acabó lo que se daba, que ya no hay contrato social, que la democracia y los derechos sociales no tienen por que ser compatibles. Pero la democracia no es votar para cambiar gobiernos sin cambiar politicas. La crisis es fruto de una profunda desigualdad que el capitalismo financiero solo contribuye a aumentar, una desigualdad favorecida por una democracia en la que decide el dinero, no las personas. Y mientras tanto, la austeridad que se nos impone no sirve para salir de la crisis, sino para que haya quien se aproveche, reduciendo los derechos mas que nunca y privatizando lo que hasta ahora era publico. No podremos salir adelante con un crecimiento ilimitado que no tenga en cuenta los limites fisicos del planeta; ni sin integrar nuestro escenario nacional con los demas para buscar iniciativas.