A lo largo del verano de 1936, la línea del Frente de Aragón que se formó como separación entre las fuerzas sublevadas en Aragón y las que procedentes de Cataluña y Valencia se adentraron en territorio aragones, rasgo en dos estas tierras y constituyo una zona de encuentros belicos que no cesarian a lo largo de dos años. Aquellas primeras escaramuzas, propias de una guerra anticuada, se acabaron transformando en verdaderas batallas modernas con el uso de las mas novedosas armas hasta entonces producidas. Para analizar y narrar lo sucedido a lo largo de todo el Frente, el autor ha revisado durante largo tiempo la documentacion primaria que se produjo, tratando de evitar repetir las citas habituales y largamente comentadas y desmintiendo algunas de ellas. La llegada de las columnas, el numero de hombres que las componian, la evolucion del Frente, el relato de las mas importantes batallas, la minmciosa descripcion de la batalla de Aragon en marzo de 1938 y el estudio de la importancia de los bombardeos aereos en el desenlace de las batallas nos ayudan a comprender la parte eminentemente belica que la Guerra Civil tuvo en el frente aragones.