Heterosexual, algo cocainómano, aficionado al sexo, hiperimaginativo, insomne, sencillo y complejo. Así es Hermes, el protagonista de esta historia delirantemente divertida al que acompañan unos amigos muy peculiares y heterogeneos: un mendigo intelectual, un fetichista, un estafador, una princesa, un hombre inmortal, una extraña ladrona, un artista de calle... con los que vive situaciones surrealistas y fantasticas. Soy heterosexual, con perdon es una novela marcada por el contraste entre el caracter hilarante de cada peripecia y la dureza, incluso tragica, de situaciones que, aparentemente lejanas, inconscientes de ello, llevamos pegadas al alma. La vida nunca esta en reposo. El ser humano, en descanso absoluto, por dentro es un ajetreo: sangre que viaja, celulas infatigables... Y que misterio los sueños. Unos se evaporan rapido de la memoria frente a las pesadillas que permanecen intactas como una cicatriz tatuada. La sorpresa es una constante en este libro que engancha, en el que cada pagina nos arrastra a la siguiente pagina.