Judy Garland canta un hermoso imposible en El Mago de Oz. Sueña con volar y alcanzar cotas de libertad, que jamás le impidan llegar más allá del arco iris. En este caso, el semicírculo de colores que curva el cielo no es el resultado hermoso de una tormenta de verano; más bien, este texto dramático revela un tormento del alma de sus personajes, demasiado expuestas a las vejaciones y humillaciones de los que consideramos "diferentes". ARCOIRIS es un espacio- un gueto, más bien-, que revive cuando cae la noche, y muere avergonzado en cuanto presiente la primera luz del día. ARCOIRIS es la guarida de cinco personajes- homosexuales, claro-, que intentan pintar de colores, el negro ciego de un "cuarto oscuro". ARCOIRIS es el hogar prestado de cinco personajes que han estado demasiado tiempo viviendo en la oscuridad, que su propia condición les impuso, para que hoy, y sin más, les anuncien que son "normales" y que hasta puedan ser vistos a plena luz del día; como si la ceguera de tanta vida en penumbra, pudiera desaparecer con ese otro arco iris que es un espejismo, tras la lluvia. ARCOIRIS encierra cinco personajes que buscarán la esperanza- o no- para querer la libertad, o escapar de ella. Las leyes se promulgan. Otras cuestiones son que los colores del arco iris les lleguen.
Texto bello y cruel al mismo tiempo donde el autor vuelve a hablarnos de la soledad: siempre soledad, soledad sola, solitaria, vacía y seca soledad. El autor ha captado una señal de socorro que llega desde un andén frío y unas gargantas degolladas por el instinto de huida. Los personajes de Copete están poseídos, como nosotros, por esos ecos íntimos que reclaman identidades , amores, famas, porvenires y sueños. Con este libro inicia la editorial una colección de textos teatrales: La Luneta
Nueva incursión en el teatro del autor de Aguas tan frías que hielan el corazón. " ... estructura iconoclasta en cuanto teatro al uso, y culminada con un texto arrebatador, que salpica de sangre y lágrimas los más recónditos lugares del amor, entendido como un paisaje de destrucción, soledad y vísceras humanas". Estas palabras de la introducción del libro definen perfectamente lo que el autor ha querido transmitirnos con su obra: la idea de la soledad, la soledad del ser humano, la soledad después de la muerte. Soliloquio cruel y macabro de una mujer enloquecida con una sorpresiva propuesta final, uniendo ciertos rituales tribales al misterio de la comunión cristiana, en un proceso de antropofagia.