No has venido a realizar el plan personal de los adultos que te imponen metas que no son las tuyas, la principal felicidad que te otorga la vida es permitirte llegar a ti mismo. Deberías tener el derecho a poseer un espacio donde poder aislarte para construir tu mundo imaginario, a ver lo que quieras sin que tus ojos sean limitados por morales caducas, a oir aquello que desees aunque sean ideas contrarias a las de tu familia. No has venido a realizar a nadie sino a ti mismo, no has venido a ocupar el sitio de ningun muerto, mereces tener un nombre que no sea el de un familiar desaparecido antes de tu nacimiento. Deberias tener el derecho a no ser criticado si eliges un camino que no estaba en los planes de tus progenitores; a amar a quien desees sin necesidad de aprobacion; y, cuando te sientas capaz, a abandonar el hogar y partir a vivir tu vida; a sobrepasar a tus padres, ir mas lejos que ellos, realizar lo que ellos no pudieron, vivir mas años que ellos. En fin, deberias tener el derecho a elegir el momento de tu muerte sin que nadie, en contra de tu voluntad, te mantenga en vida.
Libro de adivinanzas delicadamente ilustrado con imágenes de época. Las adivinanzas forman parte de la enigmística popular que presentan grandes posibilidades pedagógicas.