Este florilegio no es una antología de poesía religiosa; ya hay varias y buenas. Su preparador, guiado por dos criterios fundamentales, ha elaborado una selección de gran valor. En primer lugar ha buscado la calidad literaria; en ello ha procurado ser riguroso. Y en segundo lugar ha valorado la vibración religiosa y mística de los poemas, que tengan capacidad de emocionar y de conmover, de modo que puedan ayudar a la oración. Respecto a su clasificación, ha preferido que fuera elemental para facilitar la búsqueda de los poemas, agrupados en torno a temas fundamentales de la existencia humana y de las vivencias religiosas.
El objetivo de estas páginas es ayudar a descubrir en toda vida los valores y virtudes que, bien arraigados, vayan orientando y sosteniendo el esfuerzo de forjar el carácter y de adquirir esa sabiduria humana y cristiana basicas para afrontar la vida y gobernarla.El libro esta estructurado en tres partes. La primera: Caminar a la luz de la fe. En ella se ponen las bases sobre las que se asientan los valores humanos y se trata de iluminar las sombras que oscurecen nuestra sociedad para que resplandezca la luz de la verdad, la justicia, la paz y el amor. En la segunda se denuncian y se analizan los pecados capitales de nuestro tiempo, para luchar contra ellos y poder superarlos. En la tercera se presentan unas rafagas de luz, que iluminan nuevos horizontes y ofrecen ejemplos de virtudes humanas y cristianas.Si la hondura de la crisis ha puesto al descubierto muchas miserias sociales y eticas, tambien nos brinda la oportunidad de promover un mundo, un modelo social y economico, mas solidario y justo.