El propósito de incorporar a los campesinos en el relato histórico ha suscitado nuevos debates entre aquellos historiadores que contemplan al campesinado como una figura del pasado, condenada a la extincion, y los que se resisten a aceptar tal augurio. En la actualidad, cerca de la mitad de la poblacion mundial es o convive en sociedades compesinas y su desaparicion no parece tan evidente ante los obstaculos que han encontrado estos paises para imitar el modelo de industrializacion de los paises ricos o del norte. Ademas, el surgimiento de un nuevo brote de movimientos campesinos e indigenas que luchan por el acceso a la tierra, la reforma agraria, el control del proceso productivo, la defensa de derechos comunitarios o la autonomia politica, invita a preguntarse por las causas de su pervivencia mas que por las de su desaparicion.