En El trato irrumpe el más severo de los personajes, el más grave, ese que siempre está esperándonos para anunciarnos que no habrá más momentos. Pinar consigue convertirlo en personaje de comedia. Ocurre que esta joven autora y directora tiene olfato para construir situaciones descacharrantemente paradojicas y oido para la frase que descuajeringa la situacion solemne. Tiene mucho Pinar, si, de ese don tan escaso que se llama gracia.Juan Mayorga