Edu, Toni y Quim son tres amigos que se pasan la vida en la montaña. Escalando, esquiando, paseando, no importa cómo, siempre encuentran tiempo y ganas para practicar esta actividad tan adictiva, que se convierte en su manera de vivir. Pero un dia la magnifica cordada de tres miembros perfectamente compenetrados se ve bruscamente reducida a dos. Tras el fallecimiento de Toni, Edu siente dolor, rabia, vacio, desconcierto. La profunda crisis abierta con la muerte de otro compañero durante la expedicion al Nanga Parbat en 1997 -relatada por Edu en Mientras haya luz (Desnivel, 2002)- lleva al autor a hacerse las mas dolorosas preguntas: ¿Como vivir sin el amigo desaparecido? ¿Podia haberse evitado la tragedia? ¿Volveran algun dia a parecerme bellas las montañas?Y mientras busca las respuestas, Edu sigue escalando. Despues del Nanga viene un intento al Ama Dablam en 2001 y el Eiger por la arista Mittellegi en 2002. Cada escalada le trae recuerdos de otras, realizadas en tiempos mas felices, pero a la vez cada cumbre le aproxima a la aceptacion de lo inevitable y a la paz interior.Con este libro el autor salda su deuda con la naturaleza de la que forma parte y que le ha servido de punto de apoyo y solida referencia en los momentos mas dificiles de su vida. Y es que la nieve de la alta montaña, por ser tan blanca, nos permite soñar despiertos.
Edu, Toni y Quim son tres amigos que se pasan la vida en la montaña. Escalando, esquiando, paseando, no importa cómo, siempre encuentran tiempo y ganas para practicar esta actividad tan adictiva, que se convierte en su manera de vivir. Pero un dia la magnifica cordada de tres miembros perfectamente compenetrados se ve bruscamente reducida a dos. Tras el fallecimiento de Toni, Edu siente dolor, rabia, vacio, desconcierto. La profunda crisis abierta con la muerte de otro compañero durante la expedicion al Nanga Parbat en 1997 -relatada por Edu en -Mientras haya luz- (Desnivel, 2002)- lleva al autor a hacerse las mas dolorosas preguntas: ¿Como vivir sin el amigo desaparecido? ¿Podia haberse evitado la tragedia? ¿Volveran algun dia a parecerme bellas las montañas? Y mientras busca las respuestas, Edu sigue escalando. Despues del Nanga viene un intento al Ama Dablam en 2001 y el Eiger por la arista Mittellegi en 2002. Cada escalada le trae recuerdos de otras, realizadas en tiempos mas felices, pero a la vez cada cumbre le aproxima a la aceptacion de lo inevitable y a la paz interior.Con este libro el autor salda su deuda con la naturaleza de la que forma parte y que le ha servido de punto de apoyo y solida referencia en los momentos mas dificiles de su vida. Y es que la nieve de la alta montaña, "por ser tan blanca", nos permite soñar despiertos.