Enrique de Cádiz Santiago"... lo más importante que aflora en estas páginas es la sencillez de un gitano bueno, de un gitano artista, de un gitano que desde la humildad de sus orígenes ha sido capaz de ver cumplido uno de sus sueños: publicar un libro sobre la aficion al flamenco y dar testimonio de su vida consagrada a su cultivo y a su difusion."