Alejandro tiene unos rizos indomables, no ve un pimiento sin gafas y es tan patoso como buena persona. Por eso la profesora Pertíñez piensa en él para formar el equipo de Los Thinkers, un grupo de estudiantes con muchos recursos para domar situaciones dificiles, bullying e injusticias. Para colmo, poco a poco tambien se hacen detectives, pues unas notas inquietantes acaban en manos de los profesores. Una novela dulce, tierna, divertida e intrigante que enseña al lector, quien, sin darse cuenta, se emociona con esos actos generosos, vulnerables y llenos de humanidad.