Antesala de la segunda guerra mundial, la confrontación española y su revolución son el último eco europeo del ímpetu insumiso que nace en Rusia en 1917. Comienza en 1931, cuando la rebeldía popular derroca a la dictadura de Miguel Primo de Rivera e instaura la II Republica. Desde entonces, el pueblo intenta poner fin a la concentracion de la propiedad y colectivizar la tierra, separar Iglesia y Estado, alfabetizar a millones de niños y adultos y reconocer la autonomia de las comunidades regionales. Una profunda transformacion social que, aun con lamentables divisiones entre los revolucionarios, trastoca el orden eterno de los poderosos. Semejante osadia es aplastada ferozmente, a sangre, tortura y fuego por los dueños de España y su brazo armado. Grandes terratenientes, capitalistas, inversores extranjeros y el alto clero se encolumnan detras de los generales Francisco Franco y Emilio Mola, jefes del golpe de estado del 18 de julio de 1936. Tras tres años de resistencia heroica con asesinatos al por mayor, carceles, campos de concentracion, trabajos forzados, exilios la rebeldia republicana del pueblo español milicianos obreros y obreras, campesinos, maestros, poetas, intelectuales cae luchando bajo la bota franquista; Hitler, Mussolini y algunas potencias democraticas contribuyen.
El capitalismo no es el único horizonte posible, la historia no llegó a su fin, como pretendían muchos defensores -e incluso críticos- del orden establecido y los poderes dominantes. En distintas partes del mundo "los de abajo" siguen respondiendo a la miseria, la opresion y la injusticia que el sistema genera, expande y potencia.