Las novelas italianizantes de María de Zayas, Novelas amorosas y ejemplares (1637) y Segunda parte del sarao o entretenimiento honesto, hoy más conocida como Desengaños amorosos (1647), han suscitado gran interes en la critica que las percibe dentro del feminismo temprano. Sin embargo, en Cartografia social en la narrativa de Maria de Zayas, la autora propone que el proyecto que Zayas lleva a cabo en su obra va mas alla del proyecto de defensa de la mujer: los mapas sociales, los tratados del comportamiento y referencias a la empresa colonial, conjuntamente con los cuerpos femeninos, aluden de modo simbolico al cuerpo politico y de hecho encubren una critica al gobierno del Conde Duque de Olivares. Las reflexiones de Zayas sobre la educacion de la mujer y, de modo indirecto, sobre la prostitucion, apelan a la reforma de las costumbres del arbitrismo del siglo XVII y llenan un hueco en lo que pareceria ser una tradicion politica femenina.