París era una fiesta

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Opiniones sobre París era una fiesta


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FRANCISCO CABALLERO TRUJILLO

14/05/2026

Tapa blanda

"París era una fiesta", Ernest Hemingway, se publicó póstumamente en 1964. Hemingway había muerto en 1961 y su amante saca a relucir este texto que dormía en un cajón. Charles Ritz, director del hotel de París, unos años antes del suicidio de Ernest, habia encontrado en el sótano una maleta y una caja con todo este material. Hemingway escribe esta obra con el material recuperado pero no la pública Se supone que autobiográficamente el autor narra sus experiencias en París entre 1921 y 1926. Llega a la Ciudad de la Luz para relacionarse con los escritores de la que se llamaría la generación perdida y es apadrinado por Gertrude Stein que lo acoge y dirige su obra. El autor era un periodista reconocido pero buscaba despuntar en el mundo literario y comienza a escribir cuentos que Stein revisa corrigiendo su estilo. Allí entra en la órbita de Ezra Pound, Sherwood Anderson, Ford Madox Ford, con él que fue muy despiadado, Picasso o Scott Fitzgerald con él que entabló una estrecha amistad. En cuanto a la ambientación, es espectacular se mastica la atmósfera artística parisina y el ambiente de los cafés donde pululaban estos creadores. Esa ambientación se percibe, se huele y se mastica. Hasta ahí todo perfecto. Pero esos tintes autobiográficos parece que no son del todo ciertos en mucho de lo que se cuenta. Viajes y paisajes no coinciden y por eso se pone en duda su veracidad. Manu Leguineche realizó una investigación al escribir el prólogo de una edición y defiende que es una obra de ficción. Para empezar Hemingway habla de una pobreza misérrima que no es cierta. Parece ser que era una llave para acceder a este grupo de escritores y subrayaba su necesidad para igualarse a ellos. En la parte final queda en evidencia con sus viajes a la ciudad austriaca de Schrums a hacer montañismo y esquiar y el nivel de vida que lleva. Si era tan pobre ¿cómo se permitió viajar a España a Pamplona a los Sanfermines a documentarse para escribir "Fiesta"? Esa relación filio-maternal con Gertrude Stein se acabó de un plumazo y no sabemos exactamente que ocurrió. Dedica varios capítulos a la relación con Scott Fitzgerald. Dice que era su más fiel amigo cuando estaba bien pero la mirada que deja caer sobre él es de todo menos amistosa. Es muy creíble eso si. Me ha recordado mucho a la novela "Suave es la noche" que escribió Fitzgerald en 1934. Scott era hipocondriaco, maniático y con grandes dependencias del alcohol. Afición que compartía con Zelda su esposa. Ambos también eran depresivos y siempre estaban al borde del precipicio. Hemingway se ríe de él. La imagen que da de sí mismo no es nada generosa. La traducción que se hizo al español es "París era una fiesta" pone el foco en la ciudad y en cambio el título de Hemingway pone el foco en ese foro cultural "La fiesta en movimiento". Hace relación a que donde estuviera este grupo estaba la fiesta. Las preguntas qué se quedan en el aire son si el autor quería su publicación o lo había dejado sin publicar porque no lo consideraba oportuno; y qué es cierto y qué fábulación en este cuaderno de experiencias propias vividas o inventadas o quizás sean una mezcla de ambas. Me ha gustado mucho la descripción de ese aire y del ambiente del París de entreguerras pero no me ha dado la sensación de estar leyendo un ensayo, unas memorias o un relato autobiográfico. Es un producto híbrido que no sabe por donde respira y que queda perjudicado por su indefinición.Todo está confundido y parece un pastiche, un "totum revolutum" de historias. Su brevedad me ha ayudado a la lectura. Si hubiera sido más largo no sé si lo hubiera terminado. Para mí no es recomendable.


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