De un prólogo se espera que su autor ofrezca una especie de aperitivo intelectual para la lectura de la obra que prologa, y una presentación, si es el caso,
de su autor, de lo cual ya me siento eximido por la amplia noticia que existe en
el mundo del derecho internacional, sobre la persona del ilustre profesor HÉCTOR
GROS ESPIELL.
Prologar la obra Derecho, ética y bioética, del profesor GROS ESPIELL, constituye para mí un honor y un reto. A la vez, me honra que una autoridad internacional de la talla del profesor GROS ESPIELL haya puesto su atención en mi modesta persona para presentar a los múltiples lectores una obra de tanto interés y
trascendencia para el derecho, la ética y la bioética. Reciba mi sincera gratitud.
Constituye, al mismo tiempo, todo un desafío a mis limitados alcances, para
no defraudar a quienes se propongan la tarea, que les auguro satisfactoria y compensatoria, de leer, meditar y consultar un escrito, pletórico de historia, para
conocer de primera mano los detalles y alcances de la Declaración Universal sobre
el Genoma Humano y los Derechos Humanos, y denso en contenido para el futuro del desarrollo del derecho nacional e internacional sobre dicha declaración
y temas afines.
Tratándose de una obra que recoge en 21 capítulos, diez años de "disertaciones y conferencias sobre derecho, ética y bioética, dictadas en universidades,
institutos y centros científicos, en coloquios, mesas redondas y reuniones de muy
diversa índole, en múltiples países" —como lo afirma el autor en su Introducción—, no puede esperarse de un prólogo que se ocupe in extenso de cada uno de
los 21 capítulos, ya que ello constituiría una tarea que, fuera de farragosa, disminuiría, por una parte, el tiempo y el interés del ávido lector de encontrarse de lleno
y en directo, con las páginas enjundiosas del autor y, por otra, no pasaría de vano
intento de emular al autor en pretender volar con su alto y majestuoso vuelo.
Sólo diremos una palabra, que recoja su pensamiento y articule, a nuestro
juicio, su desarrollo en el tiempo, sobre los tres temas que enuncia y desarrolla,
más allá de toda esperanza, a saber: "derecho, ética y bioética", para terminar con
una sobria presentación del autor, para los pocos lectores que no lo conozcan.
Empiezo advirtiendo al lector que no tiene en sus manos una colección
desordenada de clases o conferencias, con ideas que se van sucediendo sin lógica
ni orden alguno, fuera del cronológico, de su aparición. No se trata de nada parecido.