Este pequeño país enclavado en África Oriental y sin salida al mar ofrece exuberantes paisajes verdes, colinas onduladas y una gran variedad de flora y fauna de una belleza poco común. Más allá de la experiencia de los gorilas, los excursionistas podran alcanzar aqui su cupo de espacios protegidos.Situado entre Tanzania, Burundi, Uganda y la Republica Democratica del Congo, este pequeño pais de las mil colinas y lagos, en el corazon de Africa, resueltamente volcado hacia el futuro y modelo de resiliencia, tiene mucho que ofrecer: magnificos paisajes, talentos increibles, sonrisas desenfrenadas y una energia de vida que devora todos nuestros prejuiciosPor la tranquilidad recuperada, la conservacion de su patrimonio artistico y cultural y su naturaleza encantadora y protegida, Ruanda es un pais increible, alejado de los caminos trillados. Tambien es un Estado-nacion con una historia centenaria y compleja.1994. Fue el año del genocidio contra los tutsis, que se cobro mas de 800000 vidas y dejo el pais en ruinas. Pero la vida resurgio de entre estos escombros con fuerza y determinacion. Treinta años despues, Ruanda ha cambiado radicalmente. Hoy tenemos una nacion nueva, emprendedora, innovadora y dinamica. La capital, Kigali, simboliza esta transformacion: limpia, ordenada, vibrante, convertida en escaparate de una Africa que mira al futuro sin renunciar a su memoria.Naturaleza en estado puroPero Ruanda no es solo memoria. Es, ante todo, naturaleza en estado puro. En el noroeste, los bosques brumosos del Parque Nacional de los Volcanes albergan a los ultimos gorilas de montaña, una de las experiencias de observacion de fauna mas intensas del planeta. En el suroeste, el Parque Nacional Nyungwe despliega un dosel primario atravesado por senderos y pasarelas suspendidas, santuario de primates y aves endemicas. Y al este, las sabanas del Parque Nacional Akagera restituyen la gran fauna africana en un entorno cuidadosamente restaurado.Es un hecho: a los ruandeses no les gustan las injerencias externas. En cambio, les encanta discutir de igual a igual con los bazungu (blancos), siempre que estos hagan el esfuerzo de entrar en su dialectica y olviden cualquier reflejo paternalista, que realmente no tiene cabida en Ruanda. Corresponde al viajero ir al encuentro de esta entrañable poblacion. Tambien le corresponde echar un vistazo critico pero constructivo a las contradicciones de un pais que se empeña en seguir su propio camino.Viajar a Ruanda implica asumir esa etica del respeto. Aqui el turismo es regulado, selectivo y orientado a la sostenibilidad. El permiso para ver gorilas contribuye directamente a la conservacion y al desarrollo comunitario. La limpieza urbana no es una campaña estetica, sino una politica publica asumida por la poblacion. El resultado es un destino seguro, accesible y sorprendentemente eficiente en el contexto regional.Ruanda es a la vez la memoria de un pasado tan rico como tragico y un formidable laboratorio para el Africa del mañana. Razones mas que de sobra para acercarse a ella.Cuando visitas Ruanda, vives momentos que no olvidaras: una tierra de mil colinas y un millon de sonrisas. Yemi Alade.
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