Un intenso recorrido histórico, literario y familiar a través de Ucrania y de su capital, Kiev, convertida en fortaleza para Occidente.A los tres años de la invasión rusa de Ucrania de febrero de 2022, Elena Kostioukovitch nos conduce por los bulevares y plazas, los monumentos y los palacios de su ciudad natal, Kiev, y los convierte en el escenario de una intensa trama narrativa donde se entremezclan historia, literatura, cultura y memoria personal. La historia de Ucrania esta llena de tragedias, que arrancan con las invasiones mongolas en la Edad Media y se extienden hasta las atrocidades cometidas por el terror estalinista en los años treinta y la posterior y devastadora invasion nazi, y llegan a la actual resistencia y resiliencia del pueblo ucraniano frente a la guerra desencadenada por Vladimir Putin. Pero junto a la Historia con mayusculas, Kostioukovitch relata episodios de su propia historia familiar, como el asesinato de sus bisabuelos en la masacre de Babi Yar en 1941 o el arriesgado rescate de pinturas de la destruida pinacoteca de Dresde realizado por su abuelo en los años cuarenta, al tiempo que revive numerosas paginas de la riquisima herencia literaria de su pais, donde sobresalen nombres como Gogol y Bulgakov.
Definir el conservadurismo no es tarea sencilla pues es un concepto heterogéneo que ha evolucionado, al igual que el del progresismo. Abarca doctrinas y movimientos políticos que defenderían la tradicion en un sentido no solo politico, sino tambien social, cultural y religioso. Para los conservadores el Estado debia ser el instrumento fundamental para conseguir su objetivo de preservar las instituciones y estructuras del pasado. Durante el siglo XIX fueron los que añoraban el Antiguo Regimen e intentaron restaurar el orden politico perdido con las Revoluciones liberales. El conservadurismo modero sus principios y busco una alianza entre lo viejo y lo nuevo, y trato asi de evitar las posibles derivas radicales del liberalismo democratico y de los movimientos obreros. Con el tiempo esta vision evolucionaria con figuras como las de Disraeli o Bismarck, sin olvidar en España a Canovas del Castillo.