¿Qué hicieronlos nazisdespués desuderrota? Esta es lahistoria delosmercenariesque,traselcolapso delTercer Reich,vendieron susservicios a lasgrandespotencias.Cuando Alemania se rindió, miles de antiguos oficiales del regimen se esfumaron en la confusion de la posguerra. Algunos fueron juzgados y otros escaparon, pero muchos fueron reclutados. Reinhard Gehlen, general de inteligencia nazi, creo la organizacion de espionaje de Alemania Occidental con la ayuda de exagentes de las SS, mientras los servicios estadounidenses y sovieticos competian por hacerse con los servicios de los mismos hombres.Desde restaurantes de lujo en Munich hasta puertos yugoslavos infestados de contrabandistas, pasando por casas francas en Damasco, clubes de campo en El Cairo o refugios fascistas en la España de Franco, estos fugitivos tejieron una red secreta de trafico de armas, espionaje y poder que sirvio indistintamente a Washington, Moscu o Tel Aviv.Basado en archivos ineditos del Mossad, la CIA y el espionaje aleman, Fugitivos revela una historia envuelta en secretos, mitos y propaganda: la de los nazis que sobrevivieron a Hitler para convertirse en piezas clave de la Guerra Fria. Con un vigoroso pulso narrativo y gran rigor, Danny Orbach reconstruye el lado mas oscuro de esa epoca, cuando la lealtad era un lujo y la supervivencia una forma de traicion.La critica ha dicho:Excepcional. Un trabajo de investigacion prodigioso y una narracion original que arroja una luz notable e inquietante sobre uno de los rincones mas oscuros de la historia reciente. Philippe SandsUna historia apasionante. Un relato tan horripilante como entretenido sobre el papel que desempeñaron los antiguos nazis (o eso afirmaban) en el espionaje durante la Guerra Fria.The Telegraph Un relato cautivador y, a menudo, impactante sobre lo que hicieron los antiguos nazis.The Times
¿Puedeuna fiscaljuzgar asupropia familia?«Si investigas, no te va a gustar». Así advirtieron a Alexandra García Tabernero sobre el oscuro pasado de un familiar.Con una voz contundente, su primer libr
Una lectura profundamente humana que demuestra que, incluso frente al mal absoluto, la esperanza puede sobrevivir en manos de los valientes.Antes de que Estados Unidos entrara en la Segunda Guerra Mundial, un puñado de ciudadanos comunes tomo la decision de enfrentar al nazismo desde sus posibilidades, con humanidad y coraje. Martha y Waitstill Sharp, una pareja de Boston que viajo a Praga con una mision humanitaria, fundaron una red secreta para rescatar a judios y a perseguidos politicos. No fueron los unicos. En Vilna, Marsella, Shanghai y Lisboa, mujeres y hombres tambien trabajaron desde la clandestinidad contra la oscuridad del nazismo. Entre ellos, Laura Margolis, pionera en el servicio humanitario, desafio a las autoridades japonesas, prejuicios y peligros para proteger a quienes huian.Acosados por agentes nazis, cruzando fronteras con documentos falsos y enfrentando miedo y dilemas morales, estos heroes olvidados aprendieron el arte de la resistencia.A traves de cartas, diarios y documentos ineditos, la reconocida historiadora Deborah Dwork reconstruye en Santos y mentirososuna poderosa historia sobre la valentia, la solidaridad y el sacrificio. Reconocido como Best Book of the Year por LibraryJournal, este libro ofrece una mirada intima a las personas que, en medio de la oscuridad, eligieron la compasion como su arma mas fuerte.
A medida que el ascenso de Hitler hacía inevitable la Segunda Guerra Mundial, una red clandestina inundó Estados Unidos con desinformación destinada a debilitar su esfuerzo bélico y persuadir a los estadounidenses de que su alianza natural era con los nazis. Se trato de una campaña sofisticada y sorprendentemente bien financiada para socavar las instituciones democraticas, promover el antisemitismo y destruir la confianza ciudadana en sus lideres electos, con el objetivo final de derrocar al Gobierno estadounidense e instaurar un regimen autoritario. Algunos de los funcionarios electos mas influyentes del pais, incluyendo senadores y miembros del Congreso, trabajaron para difundir argumentos nazis, mientras que paramilitares fascistas almacenaban bombas y armas preparandose para una insurreccion violenta. Precuela desentierra la historia olvidada de estos insurrectos, asi como los heroicos esfuerzos de periodistas, fiscales y ciudadanos comunes que intentaron exponer su complot y llevarlos ante la justicia. Profundamente investigada, la historia de como se evito la crisis es tambien un relato muy relevante para nuestros propios tiempos inquietantes.
The Holocausts historical record exists because victims documented their own persecution even as it happened. This book examines how Jewish diarists, ghetto archivists, resistance fighters, and survivors created firsthand testimony that became essential evidence of Nazi genocide between 1933 and 1945. It traces how these sources reveal not only systematic murder but also Jewish agency, community resilience, and the moral choices ordinary people faced under impossible conditions.Drawing on the Oyneg Shabes archive, Sonderkommando testimonies, hidden diaries like those of Emanuel Ringelblum and Etty Hillesum, postwar survivor accounts, and documentation efforts across occupied Europe, the narrative follows those who consciously preserved evidence for future generations. It explores how Warsaw Ghetto historians buried metal containers of documents before deportations, how Auschwitz prisoners smuggled notes describing gas chambers, and how survivors gave testimony despite trauma to ensure the world would know what happened.The book examines these sources as both historical evidence and acts of resistancewriting became a way to maintain humanity, assert identity, and counter Nazi erasure. It traces how survivor testimony evolved from immediate postwar accounts through Eichmann trial testimonies to video archives, and how memory institutions use these sources to document not just death but the lives, cultures, and communities the Nazis destroyed.Relevant for readers interested in how historical evidence is created under persecution, how testimony functions as both documentation and memorial, and how societies construct collective memory of atrocity through survivor voices.