Cuando mis hijos eran pequeños, me enfoqué tanto en hacerlo bien que me olvidé de conocerlos, y lo peor es que nunca llegaba a sentirme satisfecha. Siempre me veía insuficiente. Entonces habría dado cualquier cosa por con un libro como este, que me despertara de ese sueño imposible de ser la mejor madre del mundo a costa de la desconexion conmigo misma.Lejos de lo que vemos en las redes o en las revistas, la madre perfecta no existe. Por eso estas paginas quieren acompañarte mientras haces malabares entre tus hijos, tus emociones, tu pareja, tu trabajo, tus sueños y tus ganas de meterte en un armario a llorar de vez en cuando sin sentirte culpable.El "burnout parental" ese agotamiento feroz que te aplasta la energia, la paciencia y la alegria, existe y es mucho mas comun de lo que creemos. Yo tambien lo vivi, y aprendi que la flexibilidad, el permiso de errar y la ternura hacia una misma no son lujos, sino herramientas de supervivencia.Criar es agotador, pero no tiene que ser una travesia de sacrificio perpetuo donde tu eres siempre la ultima en la lista. Criar tambien puede (y debe) ser una aventura donde tu sigues siendo tu.Este libro es una mano tendida, un espejo amable y un empujoncito para recordarte que ser madre no significa dejar de ser persona ni hacerlo todo perfecto. ¿Te vienes conmigo? Vamos a llorar, reir y planear escapadas imaginarias juntas. Y, de paso, a criar mejor, con menos culpas y mas amor (por ellos y por nosotras).