Preparar esta antología de Federico García Lorca, hacer la selección y escribir el prólogo era no solo un encargo, por otra parte gustoso, sino un merecido homenaje a esa pulsión lírica que tanto me ha dado, tanto me ha entregado a través de sus emocionantes versos, a lo largo de mi vida en sus diferentes etapas. Este volumen ofrece una retrospectiva de toda la obra lírica del genial poeta granadino. Desde sus inicios poéticos y Libro de poemas hasta Llanto por Ignacio Sánchez Mejías y Sonetos del amor oscuro. Desde Romancero gitano o Poema del cante jondo, pasando por Diván del Tamarit, hasta Poeta en Nueva York, tal vez mi poemario favorito. Por tanto, también una deuda. Aunque lo cierto es que cada uno de nosotros posee un Federico propio. En ese sentido, la elección de poemas se ha supeditado sobre todo a la importancia de los textos en sí, es decir, a aquellos textos inexcusables que toda antología lorquiana debe incluir. Hay poemas tan famosos, leídos y reproducidos, aclamados y populares, que son imposibles de obviar en cualquier repertorio que se digne de nuestro autor. Además, he querido recoger algunas otras composiciones que me gustan a mí especialmente o que me parecen significativas, por diversas razones.
Ficha técnica
Editorial: Averso Poesía
ISBN: 9788412998788
Idioma: Castellano
Número de páginas: 284
Encuadernación: Tapa blanda
Fecha de lanzamiento: 11/04/2025
Año de edición: 2025
Plaza de edición: Granada
Colección:
Colección Averso
Colección Averso
Número: 47
Alto: 19.0 cm
Ancho: 13.5 cm
Grueso: 1.6 cm
Especificaciones del producto
Escrito por Federico García Lorca
Pareciera que Federico García Lorca no necesite presentación. Pero lo cierto es que, para deleite de todos, cada nuevo documento, cada rollo de película descubierto y cada reedición de su obra nos muestran un matiz nuevo del genial poeta, una posibilidad interpretativa inexplorada hasta el momento o una fuerza expresiva que aguardaba, secreta, pacientemente, la mirada del futuro. Federico nació el 5 de junio de 1936 cerca de Granada, ciudad en la que estudiaría las carreras de Filosofía y Letras y Derecho, interesándose más por la música que por la literatura. Sin embargo, a la altura de 1919, se traslada a la Residencia de Estudiantes de Madrid junto a unos amigos; lugar donde, en compañía de otros artistas e investigadores, da rienda suelta a su ebullición intelectual y creativa. En esta época conoce a figuras fundamentales de su desarrollo literario, como Juan Ramón Jiménez o Salvador Dalí, se rodea de los mejores creadores del momento, publica sus primeros poemas y estrena sus primeras obras. En el período comprendido entre 1924 y 1927 se consagra como escritor. Desde ese momento hasta su muerte, Lorca vive en un continuo torrente creativo, durante el cual escribe sus piezas teatrales más maduras y sus poemas más complejos, al tiempo que crece en él una conciencia social que se suma a su ya intensa sensibilidad por aquello que le rodea. Asesinado el 18 de agosto de 1936, a las afueras de su ciudad natal, por las fuerzas represivas de un régimen en el que su libertad no tenía cabida, dejó tras de sí una figura de talla casi mitológica y una obra que cambiaría el curso de la literatura en castellano.