Sinopsis de CANDIDO, O EL OPTIMISMO; SEGUIDO DE MICROMEGAS, ZADIG O EL DESTINO Y EL INGENUO
Los mejores libros jamás escritos.
Aunque Voltaire empezó a escribir cuentos en su etapa de «cortesano», cuando debía amenizar, como gentilhombre de la cámara del rey, los ocios de la corte, en los cuatro títulos que componen el presente volumen -Cándido, Micromegas, Zadig y El Ingenuo- ya están presentes los propósitos de toda su escritura: divulgar las nuevas ideas, combatir la ineptitud y la mentira religiosas, y luchar por la tolerancia. Todo ello envuelto en ficciones que pueden llevar al lector desde Oriente hasta los espacios interplanetarios, en un intento de desenmascarar la realidad absolutista de la sociedad francesa; esa aportación de Voltaire a las nuevas ideas ayudará a cambiar la mentalidad del siglo XVIII y siguientes.
Este volumen reúne lo mejor de la producción narrativa de Voltaire e incluye, como apéndice, el Poema sobre el desastre de Lisboa, clave en la redacción de Cándido. Firma la edición Mauro Armiño, quien, además de preparar la introducción y una cronología, ha traducido y anotado con detalle los textos.
«Si éste es el mejor de los mundos posibles, ¿cómo son los otros?»
Ficha técnica
Traductor: Mauro Armiño
Editorial: Penguin Clasicos
ISBN: 9788491050599
Idioma: Castellano
Número de páginas: 240
Tiempo de lectura:
5h 40m
Encuadernación: Tapa blanda
Fecha de lanzamiento: 15/10/2015
Año de edición: 2015
Plaza de edición: Barcelona
Alto: 19.0 cm
Especificaciones del producto
Escrito por François-Marie Voltaire
Nació el 21 de noviembre de 1694 en París. Su carácter polémico le hizo ingresar hasta en dos ocasiones en la prisión de la Bastilla. Le liberaron tras su promesa de abandonar Francia. Vivió durante dos años en la capital inglesa y regresó. Una nueva critica a las instituciones políticas y eclesiásticas francesas hizo que tuviera que dejar nuevamente la ciudad. Se refugió en el Château de Cirey, en el ducado independiente de Lorena aunque viajó frecuentemente a París y Versalles. Fue nombrado historiador de Francia y más tarde caballero de la Cámara Real. En 1746, le eligieron miembro de la Academia Francesa. En 1758 se establece en Ferney, donde pasó el resto de su vida. Falleció el 30 de mayo de 1778.