Sinopsis de DE UNA MUJER: SOBRE EL CONSUELO Y LA ALEGRIA
«Que una mujer sea presentada como maestra, como prototipo de la piedad, no puede sorprender a nadie que sepa que la piedad es, según su esencia, feminidad». Con estas admirables palabras inicia el filósofo danés el primero de los discursos sobre la mujer pecadora que se acerca a Jesús de Nazaret (Lc 7, 37-50).
A este discurso edificante le siguen otros dos sobre el mismo tema, que convierten una experiencia aparentemente religiosa y moral en diálogo filosófico de carácter socrático. Porque cuando Kierkegaard invita a sus oyentes y lectores a abordar una cuestión, en el fondo les está proponiendo ensayar y adoptar aquellas actitudes que caracterizan el verdadero filosofar, la primera de las cuales es la escucha. Y es que solo quien es capaz de callar, de hacer silencio interior, podrá traspasar el umbral angosto que da acceso a la auténtica sabiduría.
En esta línea de pensamiento, la mujer protagonista de los tres discursos puede muy bien ser presentada como maestra y prototipo del filósofo, entre cuyas tareas principales están luchar sin tregua para liberarse de la angustia y alcanzar el consuelo, trabajar para desterrar la tristeza que brota del sufrimiento y del mal, y dejarse poseer por aquella misteriosa alegría que no solo le precede, sino que le apremia a participar en la fiesta del amor desbordante, último sentido de la vida.
Ficha técnica
Editorial: Ediciones Sígueme, S. A.
ISBN: 9788430120345
Idioma: Castellano
Número de páginas: 160
Tiempo de lectura:
3h 44m
Encuadernación: Tapa blanda
Fecha de lanzamiento: 08/05/2019
Año de edición: 2019
Plaza de edición: Salamanca
Colección:
Hermeneia
Hermeneia
Número: 122
Alto: 21.0 cm
Ancho: 13.5 cm
Grueso: 0.9 cm
Peso: 230.0 gr
Especificaciones del producto
Escrito por Soren Kierkegaard
Søren Kierkegaard nació el año 1813 en Copenhague (Dinamarca). Estudió filosofía y teología en la universidad de su ciudad. Cuando en 1838 murió su padre, experimentó una crisis existencial, y decidió cumplir el deseo paterno de convertirse en pastor luterano. A pesar de que en sus planes estaba atender una parroquia rural, las circunstancias lo llevaron a la reflexión filosófica y a la publicación de textos con los que exhortar a sus contemporáneos. En su edición invirtió la mayor parte de la herencia. Murió, agotado y arruinado, el día 11 de noviembre de 1854. Entre sus numerosas obras cabe destacar: De los papeles de alguien que todavía vive (1838), O lo uno o lo otro (1843), Migajas filosóficas (1844), Post scriptum no científico y definitivo a «Migajas filosóficas» (1846), Una recensión literaria (1846), Discursos edificantes en espíritu diverso (1847), De una mujer (1849-1851) y El instante (1855).