Hijo de librero, familiarizado desde su infancia con volúmenes y manuscritos antiguos, frecuentador de salones y tertulias literarias, novelista, colaborador de diversas publicaciones periódicas, Premio Nobel de Literatura, la celebridad de Anatole France es prácticamente universal. La fotografía lo ha inmortalizado con su rostro largo, sus ojos burlones, su gran nariz, su bigote y sus barbas blancas, y su obra constituye el legado de un escritor inteligente, original, atrevido, culto sin alardes de pedantería, libre de ataduras religiosas o doctrinarias,
irónico, recio y humano. "El asador de la Reina Pie de Oca", narrada en primera persona por el único hijo del propietario de un figón o asador situado en el corazón histórico del Barrio Latino de París, es una novela que cuenta las andanzas juveniles de su protagonista en medio de un laberíntico repertorio de personajes singulares, en un ambiente en ocasiones esotérico y fantasmagórico.
Ficha técnica
Editorial: Ediciones Cátedra
ISBN: 9788437632780
Idioma: Castellano
Número de páginas: 320
Tiempo de lectura:
7h 36m
Encuadernación: Tapa blanda bolsillo
Fecha de lanzamiento: 17/04/2014
Año de edición: 2014
Plaza de edición: Es
Colección:
Letras Universales
Letras Universales
Alto: 18.0 cm
Ancho: 11.0 cm
Grueso: 1.5 cm
Peso: 232.0 gr
Especificaciones del producto
Escrito por Anatole France
Anatole France recibió el Premio Nobel en 1921. Académico desde 1896, defendió a Zola —vilipendiado por su defensa de Dreyfus— con entusiasmo, se convirtió en un ardiente militante socialista (soy socialista por placer, diría) y fue uno de los fundadores del periódico L’Humanité en 1904. Proust lo convertiría, bajo el nombre de Bergotte, en uno de los personajes de En busca del tiempo perdido.
Más agnóstico que ateo, más liberal que progresista, más libertino que enamoradizo, más moralista que filósofo, en sus últimos años se había convertido en el escritor más odiado por los surrealistas. Murió en 1924. Su sillón en la Academia fue ocupado por un escritor que estaba artísticamente en sus antípodas: Paul Valéry.
Amarga a veces, pero siempre impregnada de humor negro, La isla de los pingüinos parece haber sido escrita para los lectores de hoy.